Un procedimiento estético de rutina terminó en una pesadilla en el corazón de Belgrano. Un paciente murió el miércoles en una clínica privada tras sufrir una descompensación fatal durante la colocación de un implante dental. La fiscalía ya ordenó el secuestro de la historia clínica y la clausura preventiva del consultorio.
El paciente Miguel Ángel Berlini asistió al centro odontológico ubicado en el barrio porteño de Belgrano para una intervención programada. Según los primeros reportes, el hombre comenzó a manifestar dificultades respiratorias y un cuadro de malestar agudo poco después de iniciada la aplicación de la anestesia local o sedación.
A pesar de las maniobras de reanimación realizadas en el lugar y el posterior arribo del personal del SAME, los médicos no pudieron revertir el cuadro y confirmaron que el paciente murió en el establecimiento.
Murió en el quirófano: la investigación judicial
La causa, caratulada preventivamente como “Muerte por causas dudosas”, quedó en manos de la fiscalía de turno. Las medidas dispuestas de forma inmediata incluyen:
- Autopsia oficial: el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para determinar si el deceso se produjo por una reacción alérgica no detectada, una sobredosis de sedantes o una patología previa no advertida.
- Peritaje del instrumental: se incautaron los insumos y medicamentos utilizados durante el procedimiento.
- Declaraciones testimoniales: el equipo médico que participó de la cirugía dental fue identificado y será citado a declarar para reconstruir el minuto a minuto de la crisis.
El vacío legal y los riesgos de la sedación en el quirófano
Este caso donde murió un paciente, vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la seguridad en los consultorios odontológicos que realizan “sedación consciente” fuera de un entorno hospitalario de alta complejidad.
Expertos consultados señalan que, aunque son procedimientos seguros en un 99% de los casos, la falta de monitoreo cardiológico estricto puede ser letal ante una emergencia.
Dato Clave: la clínica no contaba, aparentemente, con una unidad de terapia intensiva propia, algo que la defensa de la familia del fallecido cuestionaría como una “falta de previsión” ante un evento adverso.






