Un emotivo momento se vivió en una casa del barrio Alberdi en Córdoba. Es que una mujer estaba dando a luz a una beba y, mientras esperaba que llegue la ambulancia, llamó directamente al 911. La mujer policía que atendió la llamada, sorprendida por el momento, no dudó en acompañar y ayudar a esa madre mientras tenía a su bebé.
Mariana Díaz, una mujer de 39 años, madre de una nena de 4, fue la que tomó la decisión de continuar con su parto mientras del otro lado del teléfono estaba la cabo primero Cristina Ramírez que la asistía y acompañaba del otro lado de la llamada.
Ramírez, además de coordinar el centro de llamadas del 911, también es paramédica. “Traté de contenerla, le dije que haríamos el trabajo juntas, que se calmara y siguiera las indicaciones. Todo el tiempo me preguntaba qué hacía si nacía la criatura”, cuenta Ramírez a LA NACION.
Si bien la ambulancia estaba rumbo al domicilio de Díaz, no había tiempo para esperar, por lo que juntas, comunicadas por teléfono y con la emoción a cuesta, decidieron continuar con el parto. “El parto ya se estaba desencadenando -sigue Ramírez-, así que le expliqué qué posición tomar en la cama donde estaba para ayudar a la expulsión porque el bebé estaba coronado”.
Si bien cerca de ella no tenía ni toallas, ni elementos de higiene, lo que alteraba un poco la situación, lo cierto es que todo cambió cuando el bebé dio su primer llanto. “Cuando sentimos el llanto fue muy emocionante. Le pedí que la pusiera en el pecho, que le masajeara la espalda y me dijera el color de la piel. La pudo cubrir con una sábana”, describe Ramírez, quien es madre de Felipe, de 4 años, y es la segunda vez que le toca colaborar en un parto.




