El estado de Florida presentó una demanda contra TikTok, acusando a la plataforma de permitir que niños menores de 14 años creen cuentas y accedan a contenido “adictivo” e inapropiado. La acción legal sostiene que la empresa viola la ley estatal de redes sociales y engaña a los padres sobre la seguridad real de la aplicación.
Florida acusa a TikTok de violar la ley estatal
El fiscal general James Uthmeier anunció que TikTok incumple la ley HB3, aprobada en 2024, que prohíbe que niños de 14 años o menos tengan cuentas en redes sociales y exige autorización parental para adolescentes de 15 y 16. Según Florida, la plataforma permite el acceso sin controles adecuados y expone a los menores a riesgos significativos.
La querella sostiene que TikTok construyó su éxito sobre la capacidad de generar adicción en niños y adolescentes. Florida afirma que la empresa engaña a los padres al presentarse como segura para mayores de 13 años, mientras que el contenido sensible —sexo, drogas, autolesiones— sería “frecuente” y no “leve”, como indica la plataforma en la tienda de aplicaciones.
La acción legal ocurre en un contexto de creciente presión sobre las tecnológicas en Estados Unidos. En marzo, un juicio en Los Ángeles determinó que plataformas como Instagram y YouTube pueden generar adicción en adolescentes. Florida sostiene que TikTok forma parte del mismo problema: algoritmos diseñados para maximizar el tiempo de uso, incluso entre niños.
Florida también demandó a OpenAI
El estado presentó recientemente otra demanda contra OpenAI y Sam Altman, acusando a ChatGPT de fomentar adicción en menores, debilitar el pensamiento crítico y contribuir a la planificación de actos violentos. Para Florida, las grandes tecnológicas deben rendir cuentas por el impacto de sus sistemas en la infancia.
La demanda de Florida contra TikTok refleja un clima de creciente desconfianza hacia las plataformas digitales y su influencia sobre los niños. El caso podría marcar un precedente clave en la regulación del contenido, la verificación de edad y la responsabilidad de las empresas tecnológicas frente a los riesgos que generan sus algoritmos.






