A lo largo de la historia, la filosofía ha dejado frases y mensajes capaces de atravesar siglos y seguir resonando en la actualidad. Entre los grandes pensadores de la humanidad, Platón se destaca como una de las figuras más influyentes. Discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles, su legado sigue presente en debates sobre política, ética y liderazgo.
Una de sus enseñanzas más poderosas resume una verdad profunda sobre el poder y la autoridad: “Quien no es bueno sirviendo, no será bueno mandando”.
La filosofía de Platón: “Quien no es bueno sirviendo, no será bueno mandando”.
Platón fue un filósofo griego que vivió entre los años 427 y 347 a.C. Es considerado uno de los pensadores más importantes de la historia de la filosofía. Fue discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles, y fundó la Academia de Atenas, la primera institución de educación superior del mundo occidental. Él concebia la justicia, el conocimiento, la virtud y la organización de la sociedad como un aspecto fundamental en la vida.
En esta ocasión, su reflexión filosófica pone el foco en una idea central: el liderazgo auténtico no nace del ego ni del deseo de controlar, sino de la capacidad de servir a los demás. Platón sostenía que quien aspira a gobernar o dirigir debe entender lo que significa estar al servicio de una comunidad. Solo quien conoce la humildad, la empatía y la responsabilidad puede ejercer el mando con justicia.
Aunque fue pronunciada hace más de dos mil años, este mensaje cobra especial relevancia en la actualidad, en un mundo donde muchas veces se confunde autoridad con imposición. Este gran filósofo advierte que el poder sin vocación de servicio puede volverse autoritario, egoísta, desconectado de las necesidades reales e injusto. En cambio, un buen líder es aquel que entiende que su rol es cuidar, guiar y aportar al bienestar colectivo.
Lo cierto es que esta enseñanza platónica no se limita a la política. También puede aplicarse en el trabajo y en los equipos profesionales, en la familia y la crianza, la amistad, la educación y cualquier espacio donde exista responsabilidad sobre otros.
En su obra La República, Platón desarrolla el concepto del “filósofo-rey”, un gobernante ideal que no busca el poder por ambición, sino por deber moral. Para él, los mejores líderes son aquellos que primero aprenden a servir a la verdad y al bien común. Se centra en el conocimiento, la virtud y la estructura del alma humana analizando cómo el equilibrio entre razón, emociones y deseos condiciona la conducta individual y la vida en sociedad.
Por eso, “Quien no es bueno sirviendo, no será bueno mandando” es más que una simple sentencia, es una sugerencia a repensar el liderazgo desde la humildad y la ética dejando una de las enseñanzas más importantes de la historia.


