Integrar la naturaleza en el diseño de interiores no solo responde a una búsqueda estética, sino que, bajo la milenaria filosofía del Feng Shui, se convierte en una herramienta para armonizar el flujo de la energía vital. Una de las plantas preferidas por interioristas es la margarita, cuya maceta debe ubicarse en un espacio adecuado para promover el buen flujo de vibras.
Este es el mejor lugar para colocar una maceta con margaritas, según el Feng Shui
De acuerdo a la filosofía asiática de origen taoísta, las margaritas son plantas portadoras de un simbolismo vibrante asociado al optimismo, la pureza y la sencillez. Para que estas energías lleguen sin ninguna interferencia al hogar, es menester saber dónde colocar la maceta.
Para el Feng Shui, el lugar predilecto para situar una maceta con margaritas es la entrada o el recibidor del hogar. Este espacio se considera la boca del Chi, el punto crítico por donde la energía exterior ingresa para distribuirse por el resto de las estancias.
Debido a la suavidad de sus pétalos y su aspecto luminoso, las margaritas facilitan un tránsito armónico de la energía, evitando bloqueos o estancamientos. Colocar dicha planta en el acceso principal no solo ofrece una bienvenida cálida y estética, sino que eleva la frecuencia vibratoria de quienes ingresan, influyendo positivamente en su estado de ánimo desde el primer instante.
Cómo cuidar una margarita en el interior de casa para que no se marchite
Para que la margarita sea un talismán de estas vibras, además de la ubicación de la maceta es fundamental cuidar la planta para que se mantenga en óptimas condiciones. Un ejemplar marchito no podrá atraer ninguna buena energía.
En consecuencia, los cuidados de jardinería para este ejemplar son los siguientes:
- Necesitan una ubicación con abundante luz solar directa o, al menos semisombra muy luminosa.
- Su rango térmico ideal se sitúa entre los 15 °C y 25 °C, adaptándose con nobleza a las temperaturas habituales de un hogar, siempre que se eviten las corrientes de aire extremas.
- Se debe regar con frecuencia y con moderación. Durante el verano, conviene hidratarlas cada tres días con poca cantidad de agua para evitar encharcamientos que pudran las raíces. En invierno, el riego debe espaciarse considerablemente.
Con estas claves, lograrás que tu maceta con margaritas sea un talismán de buenas vibras, de acuerdo a lo que dictan los postulados del Feng Shui.






