Desde niño, Francisco Álvarez (25) es fanático de los videojuegos y afición a armar y desarmar dispositivos electrónicos.
Estos dos intereses, sumado a su vocación de servicio, fueron los motores para que se interesara en desarrollar un artefacto muy particular: se trata de un pulsador adaptado para que las personas con algún tipo de discapacidad motora puedan jugar videojuegos.
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Tal fue su interés en crear este objeto que lo convirtió en la tesis para recibirse de terapista ocupacional.
Francisco cuenta cómo y por qué le surgió esta iniciativa, y pide colaboración para poder producir este pulsador a modo industrial.
Cómo surgió la idea
Francisco eligió su carrera porque se adapta a su vocación de servicios, pero además, porque siente que tiene habilidades que pueden ser útiles a otras personas.
La idea de construir un adaptador para que las personas con problemas motrices pudieran utilizarlo, le surgió a través de la lectura de un manual en español de buenas prácticas de accesibilidad a los videojuegos.
Allí detallaban las barreras que tenían las personas con alguna discapacidad para jugar. Algunas podían eliminarse a través de la modificación del software, por ejemplo, las que tienen que ver sonidos o música. Pero otras, podían superarse a través de la modificación de la interface, que son los dispositivos que comunican a la personas con el software, es decir: el teclado, el mouse y los pulsadores o joysticks.

