Calígula fue el emperador más odiado de la historia romana. Pero un nuevo estudio muestra que este gobernante también sabía mucho sobre medicina y plantas. Roma tuvo en él no solo a un tirano, sino también a alguien que entendía las propiedades de las plantas, según reveló un descubrimiento reciente.
Estudio lleva a un nuevo descubrimiento sobre Calígula: el emperador demente estaba fascinado por la medicina
Un descubrimiento en textos antiguos revela que el tirano más odiado de Roma conocía las plantas medicinales y los venenos
Los investigadores Andrew Koh y Trevor Luke, de Yale, revisaron las historias sobre Calígula buscando otra cosa. En lugar de ver solo sus excesos, buscaron pistas sobre su conocimiento médico. Lo que encontraron fue que el emperador sabía bastante de venenos, antídotos y tratamientos con plantas.
Un descubrimiento venenoso
Calígula mostró su conocimiento en un episodio que cuenta Suetonio. Un senador romano se recuperaba en Antícira, una ciudad griega famosa por sus tratamientos con eléboro. Cuando el senador pidió más tiempo porque aún se sentía mal, el emperador lo mandó ejecutar. Su respuesta fue: "era necesario un sangrado para alguien a quien el eléboro no había ayudado en todo ese tiempo".
Esta historia muestra que Calígula conocía el eléboro, para qué servía y cuánto duraba un tratamiento. Los investigadores creen que había leído textos médicos de Aulo Cornelio Celso, un médico de la época.
El descubrimiento tiene sentido porque Calígula usaba estos conocimientos para sus propios problemas. Tenía epilepsia desde chico y dormía muy poco como adulto. El eléboro era justamente el tratamiento para la epilepsia, el insomnio y los problemas mentales.
Los autores escribieron: "Calígula sabía de toxicología, antídotos y purgativos, y probablemente también conocía sustancias abortivas". Este conocimiento venía de su familia, que tenía una obsesión con los venenos.
Una familia marcada por el veneno
La fascinación de Calígula por las plantas tiene una historia familiar. Su padre, Germánico, murió envenenado. Esto volvió paranoica a su madre, Agripina la Mayor, que se obsesionó con estudiar plantas y sus usos. Ese conocimiento se lo pasó a sus hijos.
Agripina la Menor, hermana de Calígula, se volvió tan experta que escapó de un envenenamiento de Nerón. Calígula ganó fama como envenenador, aunque esto pudo ser parte de una campaña en su contra.
Incluso sus críticos reconocían su conocimiento. Filón de Alejandría admitió su "conocimiento de las propiedades de las plantas antiguas". Este descubrimiento cambia la imagen de Calígula: no era solo un loco, sino también alguien educado.
Un descubrimiento que cambia la historia
El estudio también muestra que Antícira era un centro de turismo médico. Koh explica que "funcionó como una Clínica Mayo del mundo romano: un lugar donde los romanos ricos visitaban para tratamientos que no conseguían en otros lugares".
Esta ciudad cerca de Delfos se especializaba en tratamientos con eléboro. Su fama llegó a Roma cuando los médicos griegos emigraron allí en el siglo II a.C. Antícira no cultivaba la planta, pero preparaba las mezclas.
Los investigadores ahora van a analizar plantas de Grecia para ver si funcionaban como decían los antiguos. "Nuestra investigación permite entender textos antiguos de maneras nuevas", dice Koh.





