Ciencia

Estudio esperanzador: la Tierra podría esconder más agua de la que pensamos

Un nuevo estudio sugiere que el interior de la Tierra absorbió cantidades enormes de agua durante su formación, cambiando lo que sabemos del planeta

Durante mucho tiempo, la comunidad académica debatió sobre el origen de los océanos y cómo nuestro mundo logró retener el líquido vital tras sus etapas iniciales de calor extremo. Un reciente estudio ofrece una respuesta fascinante: gran parte del agua que hoy vemos en la superficie pudo haber permanecido atrapada en las profundidades de la Tierra desde el principio. Esta investigación plantea que el manto terrestre funcionó como un enorme depósito geológico durante el enfriamiento del planeta.

La investigación, liderada por el doctor Wenhua Lu de la Academia de Ciencias de China, puede tener impacto en las nociones tradicionales sobre la historia geológica temprana. Los expertos simularon las condiciones extremas del manto inferior para comprender el comportamiento de los minerales bajo presión. La ciencia detrás de este hallazgo indica que la cantidad de líquido absorbido por las rocas profundas podría ser comparable al volumen total de los océanos actuales.

Un estudio clave sobre los minerales del manto

Para llegar a estas conclusiones, el equipo recreó las presiones y temperaturas del manto joven utilizando celdas de yunque de diamante. Al calentar muestras microscópicas con láseres, observaron la formación de bridgmanita, el mineral más abundante en la parte baja del manto. Los resultados demostraron que, a medida que la roca fundida se cristalizaba, el hidrógeno se integraba en la estructura del mineral en lugar de escapar hacia la superficie.

agua transparente
Los temores por posible falta de agua en el futuro podría estar infundados, según el nuevo estudio.

Los temores por posible falta de agua en el futuro podría estar infundados, según el nuevo estudio.

El factor determinante en este proceso resultó ser la temperatura. El estudio detalla que, cuanto mayor era el calor, más capacidad tenía la bridgmanita para almacenar hidrógeno. Esto significa que la Tierra primitiva, al ser un océano de magma ardiente, poseía una capacidad inmensa para secuestrar componentes húmedos en su interior profundo, lejos de la atmósfera evaporante.

El impacto en la evolución planetaria

Con el paso de los eones, el enfriamiento gradual del planeta redujo la capacidad de estos minerales para retener los elementos volátiles. Este cambio físico provocó que el agua almacenada comenzara a liberarse lentamente, ascendiendo a través de procesos volcánicos hacia la corteza. En lugar de una aparición repentina, los océanos podrían haberse alimentado de pulsos constantes provenientes del subsuelo durante miles de millones de años.

Este descubrimiento tiene implicaciones profundas para la geofísica moderna. La presencia de hidrógeno en el manto inferior altera la viscosidad de las rocas y afecta la convección del manto, el motor que impulsa el movimiento de las placas tectónicas. Entender este ciclo oculto resulta fundamental para la ciencia, pues vincula el almacenamiento profundo con la habitabilidad a largo plazo de nuestro mundo.

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