Sequía en Mendoza

Este invierno nevará 5 veces menos que en un año normal

Hace 11 años que Mendoza no tiene inviernos con buenas nevadas. El 2021 no va a ser la excepción. Cuáles serán las complicaciones para la producción agrícola

Desde hace 11 años, en Mendoza no hay inviernos con buenas nevadas que garanticen el agua suficiente para la primavera y el verano. Al parecer, el 2021 no será la excepción. Más bien, según lo que manifestó Rubén Villodas, el jefe de Hidrología del Departamento General de Irrigación, va a ser tanto o más pobre en cuanto a nieve y caudales de ríos que el 2020.

Tal y como explicó Villodas, en un invierno con parámetros níveos normales, nieva 5 veces más que lo que se pronostica que nevará este año.

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Si bien la abundante nevada de la semana pasada cubrió las montañas y el dique Potrerillos, Villodas explicó que se estima que este será un año pobre en cuanto a precipitaciones níveas

Si bien la abundante nevada de la semana pasada cubrió las montañas y el dique Potrerillos, Villodas explicó que se estima que este será un año pobre en cuanto a precipitaciones níveas

"El 2020 fue un año pobre en cuanto a condiciones hídricas y ya a esta altura había nevado tres veces más que en lo que va del 2021", manifestó el funcionario.

Villodas explicó que para que mejoraran las condiciones y durante la primavera y el verano los caudales de los ríos crecieran, debería caer una nevada como la del 24 y 25 de junio pasados, todas las semanas al menos hasta el mes de septiembre, cosa que difícilmente suceda.

De lo contrario, la situación hídrica de la provincia será similar a la del 2020, aunque no tan mala como la del 2019, que según manifestó el director, fue el peor año de todos los que lleva Mendoza padeciendo sequía.

Caudales en problemas

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El funcionario explicó que tanto los caudales de los ríos como la capacidad de los diques continuarán siendo escasos.

De hecho, se considera que los ríos Mendoza, Tunuyán, Diamante, Atuel y Grande tendrán un año pobre en cuanto a caudal, ya que todos estos presentan disminuciones con respecto a sus valores históricos que van desde casi el 33% al 26%.

Mientras, el caudal del Río Malargüe se considera seco, con una disminución de casi el 40%

Durante el verano del 2020, se publicaron fotos que ya mostraban la terrible sequía del Río Diamante.

Como consecuencia de esto, los embalses tampoco están al 100% de su capacidad. Potrerillos funciona con 83% de su capacidad, mientras que los demás diques de la provincia (El Carrizal, Río Diamante, Agua del Toro, Reyunos, Nihuil y Valle Grande funcionan al 65%.

Qué pasará con los regantes

Según explicó Villodas, el DGI está en permanente contacto con los productores agrícolas que necesitan el agua para regar sus cultivos, y definen en forma constante políticas de uso del agua.

Explicó que las medidas que se toman no son novedosas, porque la sequía se ha extendido por mucho tiempo, pero que las reuniones son frecuentes porque es necesario ponerlos al tanto de la situación, y darles directivas acerca de cómo se va a utilizar el agua en tiempos de escasez como los que se avecinan.

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