Estados Unidos reactiva la base naval más grande del mundo: el objetivo, operar en toda América Latina
Esta base naval del Caribe, que parecía parte del pasado, vuelve a integrarse al presente como parte vital de la estrategia militar de Estados Unidos
No es un anuncio rimbombante ni una inauguración con banderas, es un movimiento técnico, progresivo, pero cargado de significado geopolítico. Y ocurre cerca de Venezuela, en un momento en que América Latina vuelve a ganar peso en los cálculos de Estados Unidos.
Estados Unidos reactiva la base naval más grande del mundo: el objetivo, operar en toda América Latina
Se trata de la Base Naval Roosevelt Roads, una de las mayores bases navales de Estados Unidos en el mundo, pero en las últimas décadas las instalaciones de Roosevelt Roads en Puerto Rico se habían convertido en una simple curiosidad turística. Desde su cierre en 2004, y a pesar de los numerosos planes anunciados por las autoridades locales para darle nuevos usos, Roosevelt Roads no había logrado superar su condición de "base abandonada".
Hasta hace unos meses. El contexto explica el movimiento de Estados Unidos. Venezuela sigue siendo un foco de atención, no solo por su crisis política y económica, sino también por sus alianzas internacionales y su ubicación estratégica. A eso se suma un Caribe cada vez más transitado, donde confluyen rutas comerciales, operaciones antidrogas, vigilancia marítima y competencia entre potencias. Tener una base funcional, cercana y flexible reduce tiempos de respuesta y amplía el margen de maniobra en toda América Latina.
Esta base militar de Estados Unidos luego de la captura de Maduro
Tras la exitosa operación que derivó en la captura de Nicolás Maduro, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos aún mantienen un considerable despliegue de medios aéreos en el aeropuerto de Ceiba, Puerto Rico. Según Zona Militar: "La Fuerza Aérea de EE.UU. también dice presente en lo que es la Estación Naval Roosevelt Roads"
Desde el discurso oficial, Washington suele enmarcar estas actualizaciones dentro de tareas de seguridad regional, cooperación y lucha contra el narcotráfico. Sin embargo, la escala de las mejoras, almacenamiento estratégico, mantenimiento naval y capacidad operativa, sugiere algo más amplio. Preparación logística para distintos escenarios en el mundo, sin necesidad de desplegar fuerzas de manera permanente o visible.
Reactivar infraestructura militar existente en América Latina es más discreto que construir una base nueva. No requiere grandes anuncios ni genera el mismo nivel de resistencia política. Es una forma de proyectar presencia sin escalar el conflicto, de mostrar capacidad, sin exhibirla abiertamente.






