Dura realidad

Una escuela de La Favorita se sostiene gracias a las donaciones de sus docentes

La escuela secundaria San Antonio María Claret, que está ubicada en el Barrio 31 de Mayo, de La Favorita, se mantiene gracias al aporte de su personal (unas 37 personas), que donan el 5% de sus sueldos. La institución tiene, entre otras carencias la falta de gas natural, y por ello se apagan las estufas a media mañana para ahorrar dinero.

La directora del establecimiento, Analía Silvana Michelletti (40), dialogó con Diario UNO y señaló que "los tubos de gas cuestan 2.700 pesos y apagando las estufas en el segundo recreo (a las 11) duran 4 o 5 días", expresó con pesar. 

"Tenemos una falta de estructura edilicia, no tenemos gas y no hay agua. En este barrio hay un caño madre de agua y la gente se cuelga de ese caño. La Municipalidad de la Capital me trae agua religiosamente todos los días, me llena las cisternas y así puedo dar clases".  "Tenemos una falta de estructura edilicia, no tenemos gas y no hay agua. En este barrio hay un caño madre de agua y la gente se cuelga de ese caño. La Municipalidad de la Capital me trae agua religiosamente todos los días, me llena las cisternas y así puedo dar clases". 

Analía Michelletti, directora de la escuela San Antonio María Claret

Cabe destacar que el establecimiento educativo es privado y sólo recibe el sueldo de la DGE. "Los paga en tiempo y forma", detalló Michelletti.

"No le puedo echar la culpa a la DGE (Dirección General de Escuelas) porque no le compete. Nosotros somos una escuela pública de gestión privada de cuota cero. La responsabilidad directa de la DGE (más allá de que dependemos de las resoluciones) con nosotros pasa por pagar el sueldo de los docentes", relató.

"Lo que es mantención del edificio nos corresponde a nosotros", añadió.

Un poco de historia

La esforzada docente contó parte de la historia de la institución que dirige: "Estos terrenos estaban ocupados por los Padres Claretianos (están ubicados en El Challao). Hace muchos años atrás los Padres decidieron irse del lugar y donaron estos terrenos para educación".

"La escuela funcionó ahí un tiempo, la trasladaron al centro del barrio y decidieron cerrarla. Para no perder sus fuentes de trabajo, hace 27 años los docentes decidieron formar la Fundación San Antonio María Claret", detalló.

No la pasan bien

La realidad de los chicos que asisten al colegio es complicada. "Actualmente tenemos una matrícula de 167 alumnos. La mayoría de sus padres hacen changas y las mamás están incluidas en planes sociales. Hay un nivel socieconómico bajo", afirmó.

"Hay muchas cosas que debemos pagar, los seguros obligatorios para los chicos y docentes, además de mantener la estructura edilicia y comprar elementos de higiene", exteriorizó.

"Hacemos campañas porque los chicos no tienen útiles", dijo.

Sin embargo, contó un aspecto positivo, ya que los pibes pueden desayunar.

"Hace 25 años la unión de padres de familia del colegio Padre Claret, de la quinta sección -tenemos casi el mismo nombre, pero no tenemos nada que ver- recauda dinero y nos paga el desayuno para los chicos. Consiste de leche con chocolate y una tortita y nunca dejaron de colaborar", graficó.

Para donaciones, la gente se pude comunicar con el teléfono celular de Victoria López, que es 261-6563216.

Por último, contó: "Gracias a ellos los chicos desayunan en la escuela a las 9.30".

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