Entre los mitos que a lo largo de los años se han transmitido de generación en generación está el de que cuando corre viento zonda hay más probabilidadades de que tiemble. ¿Tiene asidero científico esta afirmación?
¿Es verdad que cuando corre viento zonda, tiembla?
Pues no. Los terremotos y temblores no pueden predecirse y nada tienen que ver las condiciones meteorológicas de la superficie con el movimiento de placas. Lo que sí se puede determinar, mediante investigación científica, es la potencialidad sísmica de una zona, como sucede con Mendoza.
El Gran Mendoza está en una zona sísmicamente activa. La región se ubica sobre la placa continental sudamericana que, al moverse hacia el oeste, choca con la placa oceánica de Nazca. Esa interacción entre las placas ha generado la configuración actual de la Cordillera de Los Andes y los constantes movimientos sísmicos en la zona.
Pero no solo la interacción de placas genera temblores. En la zona del Gran Mendoza se han localizado varias fuentes sismogénicas cercanas. Cada una de ellas acumula energía durante un período de tiempo determinado y la libera con un terremoto.
¿Y el viento Zonda puede provocar un sismo o terremoto?
Es una idea errónea que se forjó en la sociedad mendocina. No hay ninguna relación entre el viento Zonda y la ocurrencia de temblores.
Un evento sísmico ocure en la corteza, a pocos o varios kilómetros de profundidad, mientras que el viento Zonda no es más que un fenómeno meteorológico, por lo que no hay relación entre uno y otro.
La erupción de volcanes es causa de temblores
La volcánica es una de las causales aunque es poco frecuente. Si la erupción es violenta genera una gran sacudida en los lugares cercanos pero su campo de acción no se puede comparar con el de uno de origen tectónico.
Esto es que puede producir eventos al liberar energía sísmica pero no serán destructivos.
¿Se puede predecir un terremoto?
Los expertos sostienen que no se puede predecir un temblor o terremoto científicamente pero sí se puede determinar, conociendo el comportamiento de una falla activa, si tiene potencialidad sísmica o no y cuál podría ser el escenario esperado en una zona determinada.
Pero entonces, cómo funcionan los Sistemas de Alerta Sísmica (SAS). Algunos países, entre ellos Chile, rigen los SAS que no permiten predecir o anticipar un sismo pero sí conocer el inicio del mismo, el epicentro, cómo se propagan las ondas sísmicas y eléctricas, etc.
Así, se puede informar oportunamente a la población en zona de riesgo para que actúe adecuadamente, aunque, por la cercanía del aviso, este tipo de acciones puede fallar.
El aviso, que generalmente se da con la tecnología presente por alertas de celular o de redes sociales, puede darse entre 50 y 70 segundos antes del sacudón, en caso de un temblor de 6 o más grados en la escala de Ritcher.
Los temblores de hoy registrados por el Inpres en Mendoza






