El primer ministro de Qatar, Hamad bin Jassim bin Jaber Al Thani, además de tener un rol gubernamental, es conocido por su impresionante fortuna y su habilidad para invertir en negocios que van desde lujosos bienes raíces hasta complejas transacciones empresariales en Inglaterra y Qatar.
Uno de sus destinos preferidos para gastar es Londres, donde Hamad bin Jassim ha adquirido propiedades icónicas y ha ganado el apodo de "El hombre que compró Londres".
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Esta reputación se consolidó con adquisiciones como el penthouse en One Hyde Park, una de las zonas más exclusivas de Inglaterra, valorada en cientos de millones de dólares. Además, su inversión en Harrods y otros edificios emblemáticos muestra su interés en posicionar a Qatar en el mercado internacional de bienes raíces y lujo.
Fortuna en bienes raíces y empresas de renombre
Hamad bin Jassim ha utilizado su fortuna para hacer algunas de las compras inmobiliarias más lujosas y costosas en el mundo, como el exclusivo One Hyde Park Penthouse en Londres, una propiedad de 221 millones de dólares. Este edificio, ubicado en Knightsbridge, cuenta con vistas panorámicas de la ciudad y es hogar de diversas celebridades y personalidades de la élite mundial.
Además, su compra de la icónica tienda Harrods fortaleció su poder en Inglaterra, donde ha sido pieza clave en varias transacciones millonarias.
Su interés por Inglaterra también se refleja en su adquisición del rascacielos Shard, el edificio más alto de Europa occidental, lo que consolidó su imagen de millonario influyente en el continente europeo.
Estas adquisiciones reflejan la estrategia de Qatar para establecer una sólida presencia internacional en sectores de alto perfil.
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Más allá del "real state" el primer ministro de Qatar jugó un rol fundamental en la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2022, convirtiéndose en un ícono del fútbol en su país y sorprendiendo al mundo con su influencia.
Este evento global, celebrado en un país de poco más de 250 mil habitantes, fue posible gracias a las relaciones, fortuna y el poder financiero de Hamad bin Jassim, quien se aseguró de que Qatar se destacara en el escenario deportivo.






