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En 1960, Chicago le regaló al futuro emperador de Japón 18 peces, y hoy ya son 45 millones creciendo sin control

El regalo de 18 peces sol a Chicago en 1960 terminó provocando un desequilibrio ecológico en Japón, afectando la biodiversidad local

Cuando el príncipe heredero Akihito visitó Chicago el 3 de octubre de 1960, el entonces alcalde de Chicago, Richard J. Daley, decidió hacerle un regalo de 18 peces sol, una especie emblemática del estado de Illinois, que él mismo había capturado.

El príncipe planeaba utilizarlos para poblar el foso que rodeaba su palacio con especies exóticas. Al día siguiente, junto a la princesa Michiko, abandonó Chicago desde el aeropuerto internacional O'Hare con los peces como recuerdo de su visita.

Chicago regaló 18 peces sol a Japón: hoy invaden el país

Lo que nadie podía imaginar entonces era que aquellos pequeños peces regalo terminaría relacionado con uno de los problemas de especies invasoras más persistentes de Japón. Con el paso de las décadas, el bluegill, conocido en Japón por su nombre en inglés, comenzó a expandirse por los lagos y ríos de agua dulce del país.

La especie se adaptó con facilidad y empezó a competir con los peces autóctonos por alimento y espacio, alterando los ecosistemas y afectando la biodiversidad local. Para 1999, el bluegill ya había colonizado prácticamente todos los principales ecosistemas de agua dulce de Japón. Su expansión llevó al gobierno a financiar investigaciones para determinar cómo se había dispersado y dimensionar su impacto sobre los ambientes naturales.

Estos peces en la actualidad

Debido a que el pez sol se dispersó por el interior de todo el país a causa de su baja diversidad genética pero altísima adaptabilidad, los pescadores locales y científicos reportan y mapean su presencia en tiempo real mediante aplicaciones móviles especializadas.

Análisis de ADN confirman que los millones de peces sol que plagan Japón descienden exclusivamente de los 15 ejemplares sobrevivientes (de los 18 originales) traídos de Iowa en 1960. El pez sol llegó a conformar, junto con la lubina negra, el 90% de la biomasa total de fauna del Lago Biwa, destruyendo un ecosistema históricamente habitado por decenas de especies nativas exclusivas.

En pocas palabras

  • Regalo diplomático: En 1960, Chicago obsequió 18 peces sol al futuro emperador de Japón.
  • Expansión invasora: Los descendientes de estos peces se convirtieron en una especie invasora en Japón.
  • Impacto ecológico: Alteran ecosistemas locales, compitiendo con especies autóctonas por alimento y espacio.
Resumen generado por Thinkindot AI

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