Aseguraron que el tortugo Jorge, de 58 años, desde su liberación el viernes en Mar del Plata demostró que está en perfecto estado físico. Por el transmisor que le colocaron en su caparazón lo siguen minuto a minuto y determinaron que tomó el camino hacia el norte, tal como estaba previsto que hiciera.
El tortugo Jorge tomó buen ritmo en el mar y viaja directo hacia el norte
Gracias al transmisor que le colocaron se puede saber por dónde va y a qué velocidad nada. Todo indica que está en buen estado físico y que se alimenta bien
Los especialistas que lo siguen de cerca señalaron que el tortugo Jorge va en dirección hacia el norte, justamente hacia donde tenía que tomar para regresar a las costas de Brasil, de donde es originario.
Con el rastreador que tiene en su caparazón, el cual emite señal cada vez que sale a respirar, determinaron que viaja a unos 30 kilómetros de distancia de la costa, y que ya pasó Mar Chiquita. Solo al principio notaron que estaba un poco desorientado y que dio vueltas por un mismo lugar, pero luego tomó la ruta esperada.
Además de la alegría que tienen todos los que intervinieron en la liberación del tortugo Jorge, quienes siguen de cerca su avance agregaron que según los datos arrojados por el rastreador que en las últimas 24 horas nadó más de 60 kilómetros, lo que demuestra que está en buen estado físico.
La emocionante liberación del tortugo Jorge tras 40 años en cautiverio
El viernes fue el día clave cuando el equipo de Alejandro Saubidet, científico director del Centro de rehabilitación de Fauna Marina, le dieron un nuevo nacimiento al tortugo Jorge tras soltarlo al mar para que regrese a su hábitat natural, donde solo había vivido los primeros 20 años de su vida, hasta que fue encontrado en 1984 cerca de Bahía Blanca.
El momento fue más perfecto que como lo imaginaron. Fue transportado por Prefectura Naval en una gran caja de plástico. Jorge iba sobre un colchón empapado de agua de mar, mientras fue llevado 22 kilómetros hacia adentro.
Ese era el momento clave. Cuando bajaron la caja con mucho cuidado hacia el océano Saubidet y otras personas lo esperaban con trajes de buzos para sacarlo. Aseguraron que fue único ya que una vez que el tortugo Jorge tocó el mar, salió a toda velocidad.
Ahora nada en plena libertad, sin restricciones ni paredes de piletas que no le permitan avanzar, y todos los que participaron en la liberación están muy satisfechos por el resultado que consiguió el tortugo Jorge.







