¿Te mudarías ahí?

El país de Europa donde la gente trabaja "por gusto": tiene más empleo que habitantes

En este país, las cárceles están vacías y los habitantes pueden dejar tranquilamente la puerta abierta. ¿Te mudarías a esta parte de Europa?

En el corazón del viejo continente, incrustado entre las imponentes montañas de los Alpes, existe un pequeño país que parece estar completamente alejado de la realidad que muchos otros atraviesan. Sin aeropuertos, sin delincuencia, y con empleo de sobra, se posiciona como uno de los lugares ideales para vivir.

La estadística más sorprendente de este rincón de Europa es que cuenta con más puestos de empleo que habitantes en lo que tienes que ver con la edad laboral.

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Este país cuenta con más puestos de empleo que habitantes.

Este país cuenta con más puestos de empleo que habitantes.

Liechtenstein, el país de Europa con grandes beneficios

Con una superficie de apenas 160 kilómetros cuadrados, este principado ha logrado algo que potencias mundiales envidian: el pleno empleo absoluto y la seguridad plena en las calles.

Con una población de poco más de 40.000 personas, el dinamismo de su industria financiera y de ingeniería de precisión es tan grande que el mercado interno realmente no da abasto. Incluso, muchas personas cruzan la frontena con Suiza y Austria para cubrir estos puestos de trabajo.

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Como si fuese poco, este país tiene una política de bajos impuestos.

Como si fuese poco, este país tiene una política de bajos impuestos.

Con solo 130 policías y una cárcel que rara vez supera los 7 internos, el clima de paz social es total en este país de Europa. Tanto es así, que sus ciudadanos no necesitan cerrar la puerta de casa con llave.

La ausencia de un aeropuerto propio (los viajeros deben usar el de Zúrich) y su política de bajos impuestos han transformado a Liechtenstein en un refugio de estabilidad en plena Europa.

Un país que estuvo en alquiler

Liechtenstein ha ofrecido la posibilidad de alquilar el país entero para eventos privados, una iniciativa de marketing exclusiva valorada en unos 70.000 dólares por noche.

La experiencia solía incluir alojamiento para grandes grupos (hasta 450-900 personas) en hoteles del país, opción de personalizar el nombre de las calles y un brindis con el príncipe real.

Este paquete de "alquiler" permitía acceso a servicios personalizados, como letreros temporales, moneda propia y, simbólicamente, ser "príncipe" por un día.

Aunque fue una estrategia real y muy mediática, ha habido reportes indicando que esta opción ya no está activa en plataformas como Airbnb.

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