En uno de los países más tecnológicos y adinerados del mundo, un experimento social que tiene a los gatos callejeros como principales protagonistas está comenzando: un sistema de alimento que garantiza que ningún felino tenga que comer de la basura para sobrevivir.
El alimento para los gatos es gratis, y está ubicado en distintas estaciones fijadas en puntos estratégicos. Cuando un animal se acerca, la tecnología comienza a funcionar casi de manera automática.
El país que instaló estaciones de alimento gratis para gatos callejeros
Tradicionalmente, alimentar a los gatos callejeros dependía de gestos individuales que, aunque nobles, solían ensuciar las aceras. La solución en Dubai ha sido la creación de estaciones dispensadoras inteligentes.
Estas estructuras están ubicadas estratégicamente en parques y espacios públicos para asegurar que el alimento se mantenga fresco y seco, lejos de las inclemencias del desierto.
Más allá de ayudar a los gatos callejeros, esta medida también colabora a que Dubai mantenga su imagen de país limpio, evitando que los desechos se dispersen y las plagas sean atraídas.
Además, este país está utilizando estas estaciones como puntos de recolección de datos: en el futuro, sensores de inteligencia artificial podrían identificar a cada uno de los gatos para gestionar programas de vacunación y esterilización de manera eficiente.
La ciudad en donde los perros callejeros son sagrados
Lo que hace Dubai también puede verse en otras partes del mundo, aunque implementado de manera diferente. Por ejemplo, en Tilfis, los perros callejeros son reyes y dueños absolutos de la ciudad.
Hoy, al caminar por las avenidas principales de esta región de Europa, lo primero que llama la atención es el pequeño dispositivo plástico de color brillante en la oreja de los caninos.
Este chip no es solo una marca; es un certificado de salud. Indica que el animal ha sido capturado de forma ética, esterilizado, vacunado contra la rabia y devuelto a su zona de origen bajo supervisión estatal.
El éxito de Tiflis radica en la colaboración entre la Agencia de Monitoreo de Animales y la ciudadanía. El año pasado, la ciudad alcanzó la cifra récord de más de 9.000 perros esterilizados, una medida clave para controlar la población.
A diferencia de otras regiones de Europa donde los animales terminan en refugios saturados, en Georgia los perros viven en libertad.




