Los paisajes de Emiratos Árabes Unidos son algunos de los más secos del planeta. Gran parte de su territorio está atravesado por el desierto de Rub al-Jali, donde la escasez de lluvias se convierte en un desafío permanente. En la búsqueda de soluciones para enfrentar este problema, una propuesta tan ambiciosa como llamativa surgió sobre la mesa.
El plan de Emiratos Árabes para crear una montaña artificial que provoca lluvia y transformar el desierto
Este ambicioso plan de Emiratos Árabes era solución creativa al pricipal problema que enfrenta el país, sin embargo, se optó por una medida más viable

Se trata de la construcción de una montaña artificial. La idea original consistía en crear una enorme elevación capaz de modificar el clima mediante un efecto orográfico, es decir, a través de las formas del relieve terrestre.
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Aunque la propuesta despertó interés, nunca llegó a concretarse. En su lugar, las autoridades optaron por una alternativa más viable: la siembra de nubes. El Centro Nacional de Meteorología (CNM) ha implementado activamente este programa con el objetivo de aumentar las precipitaciones en el país. La siembra de nubes consiste en modificar la estructura de una nube para incrementar su capacidad de producir lluvia o nieve. Gracias a las inversiones realizadas durante los últimos años, Emiratos Árabes Unidos se ha convertido en uno de los referentes mundiales en esta tecnología.
Por qué fracasó el proyecto de la montaña artificial
El proyecto quedó archivado y Emiratos Árabes Unidos decidió apostar por tecnologías meteorológicas más prácticas y menos costosas para aumentar las lluvias en uno de los territorios más áridos del mundo.
Los científicos del NCAR demostraron que construir una estructura de semejantes dimensiones en medio del desierto generaría más problemas que beneficios. Entre las principales dificultades identificadas se encuentran:
- Inviabilidad de escala: para que el efecto orográfico funcionara de manera efectiva y favoreciera la formación de nubes, la montaña artificial debía alcanzar una altura mínima de 1,5 kilómetros y tener una base de varios kilómetros de diámetro.
- Costo astronómico: el presupuesto necesario para mover, esculpir y estabilizar miles de millones de toneladas de roca superaba ampliamente el de cualquier megaproyecto anterior. Las estimaciones preliminares situaban el costo por encima de los 200.000 millones de dólares.
- Impacto ecológico desastroso: la alteración de los patrones de viento locales podría haber afectado gravemente los ecosistemas desérticos nativos y generado turbulencias peligrosas para la aviación comercial de la región.