Este corredor, concebido como una ruta de montaña, es la primera de su tipo en América del Sur. Con cuatro carriles, túneles, viaductos y zonas de servicio, responde a décadas de espera para mejorar una autopista que hoy soporta gran parte del transporte de mercancías y personas entre la costa y la sierra central.
El país de América del Sur que se alía con Francia y construye la ruta más ambiciosa de la región
En una alianza estrátegica, un país de América del Sur se une con Francia y crea una ruta sin precedentes en toda la región
Lo que antes demandaba más de cuatro horas puede reducirse a dos horas y media en auto liviano, con el beneficio adicional de mayor seguridad vial y capacidad de flujo. Te contamos que país de América del Sur la está desarrollando.
El país de América del Sur que se alía con Francia y construye la ruta más ambiciosa de la región
La Nueva Carretera Central del Perú, un proyecto ambicioso que ha sido descrito por el mismo Gobierno como la obra más grande de infraestructura vial en la historia reciente de país de América del Sur, está destinada a transformar radicalmente la conectividad entre Lima y las regiones del centro andino, con un trazo moderno de cerca de 185km que unirá Lima y La Oroya, reduciendo tiempos de viaje y dinamizando la economía del país.
Lo que hace singular a esta megaobra de América del Sur es no solo su escala, sino la modalidad bajo la cual fue concebida. Un contrato de Gobierno a Gobierno entre el Perú y Francia, mediante el cual el Estado francés debía proveer asistencia técnica y coadyuvar en el diseño y gestión de la ejecució. Lo que implica una transferencia de experiencia y conocimiento especializado en proyectos complejos de infraestructura vial.
Los desafíos de esta nueva ruta de América del Sur
Durante años, esa cooperación con Francia se sostuvo como la piedra angular del proyecto. Desde la selección de trazos y estudios técnicos hasta la expectativa de iniciar las obras con financiamiento y supervisión internacional. Sin embargo, a inicios de febrero de 2026, el Gobierno peruano resolvió dar por terminado el contrato de asistencia técnica con la firma extranjera involucrada (PMOVías) por causales contractuales graves, lo que introduce una nueva etapa de ajustes y replanteos operativos para la continuidad de la obra.
A pesar de este revés contractual, las autoridades han reafirmado que la construcción de la ruta sigue adelante, con el inicio proyectado de trabajos de envergadura como el Túnel Pariachi, que tendrá un presupuesto de más de S/2500 millones y que funcionará como parte del trazado principal, junto con solicitudes de financiamiento adicionales para asegurar la ejecución.
Más allá de las cifras y los desafíos administrativos, la Nueva ruta Central, al conectar Lima con la sierra central y enlazarse con otros nodos logísticos como los puertos de Callao y Chancay y el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, aspira a convertirse en un eje de integración territorial y desarrollo económico para más de 10 millones de peruanos.






