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Dos países de América del Sur unen sus fronteras con un tren transcontinental

Este tren representa mucho más que rieles. Es una apuesta por la integración, la innovación y el crecimiento sostenible dos economías de América del Sur

En el corazón de América del Sur, un proyecto de infraestructura promete transformar la manera en que dos países se conectan con los mercados internacionales. Se trata de un tren transcontinental que une dos fronteras y supera los 80 mil millones de dólares de inversión.

Este tren ha sido diseñado para integrar la producción minera y agrícola de ambos países con puertos estratégicos del Pacífico y del Atlántico. El proyecto no solo busca agilizar el transporte de mercancías, sino también potenciar la competitividad de América del Sur en el comercio global.

Ferrocarril Transcontinental Brasil–Perú, (1)

Dos países de América del Sur unen sus fronteras con un tren transcontinental

El Ferrocaril Transcontinetal Brasil-Perú recorrerá miles de kilómetros atravesando selvas, montañas y llanuras, conectando regiones remotas y facilitando el movimiento de recursos naturales como minerales, soja, café y productos forestales. Para Brasil, representa una vía directa hacia puertos del Pacífico, reduciendo tiempos y costos de exportación. Para Perú, ofrece un acceso más rápido a los mercados de América del Sur y Asia, potenciando su papel como hub logístico en la región.

Aunque los costos son elevados y la construcción enfrenta desafíos geográficos y climáticos, este proyecto de América del Sur se concibe como una inversión de largo plazo. Su objetivo no es solo transportar carga, sino transformar la conectividad, estimular el desarrollo económico y consolidar a Sudamérica como un actor competitivo en la economía global.

Ferrocarril Transcontinental Brasil–Perú, (3)

¿Cómo será este tren?

Este tren Transcontinental es visto como un instrumento estratégico de integración regional.

  • Conecta las economías de Brasil y Perú y fortalece la cooperación logística, comercial y tecnológica entre ambos países.
  • Expertos señalan que, al facilitar el flujo eficiente de materias primas hacia puertos estratégicos, la obra podría atraer inversiones extranjeras, fortalecer el comercio intra-latinoamericano y posicionar a la región frente a los desafíos de la globalización.
  • La planificación contempla estaciones modernas, centros de carga multimodal y sistemas de transporte adaptados para cargas pesadas, lo que garantiza eficiencia y seguridad en toda la cadena logística
  • Más allá de la economía, el tren tendrá un impacto social significativo. Comunidades locales a lo largo de la ruta se beneficiarán de empleo durante la construcción y la operación, y se prevé el desarrollo de infraestructura complementaria como carreteras, servicios de energía y telecomunicaciones.
  • Además, el proyecto incluye medidas de mitigación ambiental, ya que atraviesa áreas sensibles de biodiversidad, con protocolos para preservar ecosistemas y especies endémicas.

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