Los lentes están compuestos por tres partes básicas: un marco, las patillas y los cristales. Cada parte está hecha de un material determinado, siendo los materiales más usados en los marcos y patillas el metal, el plástico, el acetato de celulosa o el nylon avanzado.
Los cristales de los lentes se fabrican principalmente de dos materiales, de acuerdo al tipo de lente, uso, graduación y costo. Pueden ser de vidrio mineral o de polímeros plásticos orgánicos, siendo estos últimos los más usados actualmente. También se fabrican lentes de policarbonato o de alto índice, que son plásticos especiales muy delgados para gafas de mucha graduación.
Al limpiar los lentes se cometen muchísimos errores que pueden dejar marca permanente o progresiva. Los cristales se pueden llenar de arañazos, se ponen opacos o se rompen.
Si frotamos los lentes en seco con una remera, papel de cocina o papel higiénico, las partículas propias del material pueden dejar rayones. Usar algodón u otro tipo de material similar deja pelusa.
Los líquidos potentes o abrasivos como el alcohol o la lavandina destruyen las capas protectoras de los cristales y el tratamiento antirreflejo. Lo mismo para con el agua hirviendo, que puede deformar el armazón sin plástico o agrietar los cristales.
Paso a paso: cómo limpiar los cristales de los lentes sin gastar mucha plata
Existen líquidos limpiacristales que se consiguen en las ópticas y funcionan muy bien para limpiar cristales, pero no son la opción más efectiva.
Para limpiar bien los lentes solo se necesita una gota de detergente de platos suave, sin mucho perfume ni químicos abrasivos. El detergente es la opción más barata para un truco y la que mejor funciona a la larga.
- Lava bien tus manos para no marcar los cristales con grasa o mugre al realizar el truco. Coloca una gota de detergente en los cristales con un poco de agua tibia y refriega con los dedos.
- Enjuaga bien el detergente.
- Seca con un paño de microfibra limpio.
Consejos extra para cuidar tus lentes
El primer consejo para mantener los lentes sanos y cuidados es guardarlos siempre en su estuche cuando no los estás usando. Los lentes sueltos en la carbeta se ensucian y se rompen.
Hay que pensar en las patillas y el marco de los lentes. Si las estiramos o abrimos de más, se agrandan y se tienen que ajustar. Nunca hay que dejar los cristales apoyados boca abajo y no hay que dejarlos expuestos a las altas temperaturas exteriores o de la calefacción interna.
En pocas palabras
- Limpieza esencial: Cuidar los lentes previene daños permanentes y extiende su vida útil.
- Método casero: Unas gotas de detergente suave y agua tibia son suficientes para limpiar los cristales sin dañarlos.
- Recomendaciones: Guardar los lentes en su estuche y evitar exponerlos a altas temperaturas previene deformaciones y roturas.






