La tan anunciada segunda ola de Covid-19 comienza a mostrar sus consecuencias en Mendoza. En la provincia, al igual que a nivel nacional, los casos positivos de coronavirus han sufrido un incremento en los últimos días y desde los hospitales advierten sobre esta situación. En el Hospital Central, la suba de ingresos por guardia de personas con padecimientos respiratorios pasó de 20 a 200 por día en lo que va del 2021.

Ariel Herrera, director del principal centro asistencial público de Mendoza, indicó a radio Nihuil que el aumento ha sido notable: "En enero teníamos un ingreso por guardia de unos 20 pacientes diarios, ahora se están superando los 200".

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Sobre la capacidad de operativa del hospital, Herrera señaló que existe un alza también de otro tipo de patologías que requieren de cuidados críticos. "En diciembre del 2019 teníamos 38 camas críticas y hoy estamos en 61. Todas están ocupadas por pacientes covid y no covid", comentó y agregó que, en terapia, son 10 las personas internadas que padecen coronavirus.

En tanto, fuera de la UTI, la internación en el sector de clínica también ha tenido una mayor demanda. En los próximos días, se espera que ya esté disponible la ampliación del hospital y se sumen 30 camas críticas.

Herrera explicó que, en 2020, el Central logró expandir su capacidad a 68 camas críticas para poder afrontar el pico de la pandemia. Lo hizo abriendo cuatro UTI exclusivas para pacientes covid. Con la caída de los casos, el hospital volvió a la normalidad.

Sin embargo, el especialista reiteró que el mayor problema no lo revierte la infraestructura sino los profesionales que son escasos y sufrieron un fuerte desgaste en la primera ola. "Tenemos el lugar, el respirador, lo monitores pero el recurso humano es escaso. En diciembre del 2019, ya nos costaba cubrir 20 camas. Hoy abastecemos 37 camas con recurso genuino pero abarcar más implicará una reorganización de personal", precisó.

Este mismo panorama implicó que profesionales de otras áreas fueron asignados a guardias respiratorias o críticas en 2020 y, según Herrera, deberán volver a hacerlo. "La posibilidad de contratar personal no existe porque las especialidades de emergentólogo o terapistas son muy poco demandadas. Se trata de trabajos muy estresantes", indicó.