Durante las excavaciones realizadas en Scremby, Lincolnshire, los científicos encontraron un cáliz de aleación de cobre esmaltado que permaneció oculto durante más de 1800 años junto a los restos de una mujer, en una tumba que data de entre los años 480 y 540 después de Cristo. Este descubrimiento es sin dudas el más extraño del año.
El descubrimiento más raro del año llegó en diciembre: un cáliz lleno de grasa de cerdo, oculto en una tumba
Un grupo de investigadores de la Universidad de Sheffield realizó un sorprendente descubrimiento arqueológico cercano a Roma en Inglaterra
Minuciosas investigaciones determinaron que el recipiente, bautizado como "Copa de Scremby", tiene características únicas que lo convierten en una pieza excepcional dentro del registro arqueológico de la época anglosajona en Inglaterra.
Un objeto lleno de misterios
Los análisis de laboratorio revelaron datos sorprendentes sobre la composición y el contenido del cáliz, que mide apenas 5,7 centímetros de alto y podía contener unos 280 mililitros de líquido:
- Está decorado con motivos de medias lunas y corazones en esmalte rojo, aguamarina y púrpura azulado
- Fue fabricado en Francia utilizando la técnica de la cera perdida
- Contiene restos de grasa de cerdo cruda y sin calentar
- Se encontró intacto y en perfecto estado de funcionamiento
- Presenta características artísticas típicas del siglo III
Entre la medicina y el ritual
Textos bizantinos del siglo VI mencionan el uso de grasa porcina para tratar infecciones, lo que podría explicar la presencia de estos restos en el interior del cáliz romano.
Investigaciones anteriores demostraron que los anglosajones consideraban los objetos romanos como elementos místicos, por lo que la presencia de esta copa en la tumba podría indicar su uso en rituales o ceremonias especiales.
Las teorías sobre cómo llegó el cáliz a esta tumba son dos: pudo ser recuperado de un enterramiento romano anterior o preservado cuidadosamente durante generaciones como una reliquia familiar.






