La NASA puso sus ojos en este extraordinario cereal. Los científicos de la agencia espacial estudian actualmente el cultivo del amaranto para futuras misiones espaciales debido a su excepcional contenido de proteínas y su notable capacidad de adaptación. Este alimento milenario, poco conocido fuera de América Latina, destaca por sus cualidades nutricionales superiores.
Mientras el arroz y la quinoa mantienen su popularidad en el mercado global, el amaranto emerge como una alternativa superior en términos de nutrición. Sus semillas contienen todos los aminoácidos esenciales, incluida la lisina, un componente raramente presente en otros granos. La planta, originaria de América, formó parte fundamental de la dieta azteca y hoy resurge como opción para la alimentación sostenible.
Superioridad nutricional comprobada
La ciencia respalda las virtudes de este pseudocereal. "El amaranto contiene hasta 16 gramos de proteínas por cada 100 gramos, superando significativamente al arroz y la quinoa", explica el Dr. Eduardo Espitia, investigador del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias de México.
Deportistas de alto rendimiento incorporan cada vez más este cereal en sus planes de alimentación. Sus propiedades nutricionales incluyen un alto contenido de calcio, superior incluso al de la leche, convirtiéndolo en una opción valiosa para personas con intolerancia a la lactosa.
La versatilidad del amaranto en la cocina sorprende a chefs y nutricionistas, y otra razón por la que la NASA puso su mira en este cereal. Este alimento de origen prehispánico puede consumirse de múltiples formas: en grano cocido, como harina para elaborar pan sin gluten, tostado o en bebidas nutritivas que potencian la salud digestiva.
Las comunidades indígenas de México y Perú preservaron durante siglos el conocimiento sobre el cultivo y la preparación de este cereal. Su resistencia a condiciones climáticas adversas lo convierte en una opción prometedora para garantizar la seguridad alimentaria en regiones áridas.
Cultivo sostenible de este cereal
En México, estados como Puebla y Tlaxcala lideran la producción de este cereal ancestral. Su cultivo requiere menos agua que otros granos tradicionales, adaptándose perfectamente a suelos pobres donde otros cultivos no prosperan.
China e India incorporaron recientemente el amaranto en sus programas de diversificación agrícola. La capacidad de esta planta para prosperar en condiciones adversas atrae a agricultores comprometidos con la alimentación sustentable.
Los expertos en nutrición recomiendan consumir amaranto regularmente. Su bajo índice glucémico ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre, mientras que su contenido de escualeno, un potente antioxidante, contribuye a mejorar la salud cardiovascular.






