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El caso de la niña-madre que estremeció a Mendoza y al país

La legalización del aborto deja atrás casos desgarradores, como el que ocurrió en Mendoza con una niña de 12 años, violada, a la que se le negó un aborto terapéutico

La reciente aprobación de la ley 26.610, que legaliza el aborto en Argentina, parece haberle puesto fin a un sinnúmero de conflictos que interrumpir una gestación implicaba, aún si el caso estaba enmarcado en las excepciones a la penalización contempladas en el artículo 86 del Código Penal.

Parece haber sucedido hace siglos, pero solo pasaron 12 años desde que en Mendoza se le negó la interrupción del embarazo a una niña que había sido violada por su padrastro. El caso trascendió las fronteras provinciales y se convirtió en un debate nacional, luego de que se vulneraron un sinfín de derechos de la niña.

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Las denuncias que no se escucharon

El 29 de agosto del 2008 la madre de una pequeña de 12 años acudió a la Justicia de Mendoza para pedir un aborto terapéutico para su hija, quien quedó embarazada producto de una violación. En ese momento, la principal sospecha del abuso recaía en el padrastro.

Sin embargo, no era la primera vez que la mujer buscaba la ayuda del Estado. Aproximadamente en abril de ese mismo año, había concurrido para denunciar violencia hacia ella y su hija por parte del mismo sujeto. No fue escuchada.

Luego del pedido formal para que a su hija le practicaran un aborto, cuyas características estaban contempladas en el artículo 86 del Código Penal, comenzó un camino tortuoso para ambas.

Presiones en el hospital

El entonces juez del fuero de Familia Germán Ferrer, ordenó que la niña fuera internada en el hospital pediátrico Humberto Notti para resguardar su salud física y mental. Esto fue lo último que ocurrió.

La madre de la niña recibió ayuda y representación de un grupo de feministas entre las cuales había abogadas, pero luego el juez le dio la custodia de la pequeña a la abuela, quien la cuidó adentro del hospital. Allí fue que el caso dejó de ser importante para los medios de Mendoza porque comenzó a ocupar las tapas de los diario nacionales.

En ese ámbito de la salud pública de Mendoza, que debía servir como contención de la traumática situación que estaba viviendo la nena, ocurrió una nueva vulneración de sus derechos. Fue cuando representantes de grupos religiosos que militaban en contra del pedido de interrupción legal del embarazo llegaron hasta la niña y le proporcionaron información teñida de religiosidad de lo que significaba abortar. La misma hasta incluyó fotos de fetos abortados.

Luego de semejante cantidad de presiones, la familia de la pequeña dio marcha atrás con la decisión de que se terminara con esa gestación.

El juez que demoró la resolución

El juez de Familia se tomó al menos dos semanas para resolver si se daba curso al pedido o rechazaba el pedido de aborto terapéutico.

Tras una serie de recomendaciones del comité de Bioética y de la intervención del Grupo de Alto Riesgo del Notti, Ferrer le negó la posibilidad de terminar con la gestación producto de una violación.

El caso fue tomado por diversos medios de todo el país y fue previo al fallo F.A.L. de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que interpretó el artículo 86 del Código Penal en forma ampliada. Esto significó un gran cambio en los pedidos de Interrupción Legal del Embarazo (ILE), ya antes de este fallo los casos se judicializaban porque el artículo 86 no era claro en algunos puntos y dependía de la interpretación de cada magistrado.

Hasta ese momento, el artículo 86 decía que solo podía realizarse un aborto que no estuviera penado por la ley en el caso de que la salud de la mujer estuviera en riesgo o de violación o "atentado al pudor" contra una mujer demente o idiota.

En el 2012, el denominado fallo F.A.L. determinó que en cualquier caso de violación podía pedirse una ILE y el Estado estaba obligado a dar una respuesta satisfactoria a ese pedido.