Informe

El cambio cultural en la fertilidad del hombre: por qué la criopreservación masculina gana terreno

La ciencia derriba el mito del hombre fértil y los varones empiezan a buscar alternativas para resguardar su paternidad futura, como es conservar su semen

La creencia de que la fertilidad es un asunto exclusivamente femenino está cambiando. Históricamente, el hombre permaneció al margen de la medicina reproductiva. Sin embargo, hoy se reconoce plenamente que 50% del éxito en un embarazo depende del factor masculino.

La criopreservación de semen, una técnica de laboratorio que congela y almacena espermatozoides a -196 °C en nitrógeno líquido, empieza a dejar de ser un recurso limitado a pacientes jóvenes que enfrentan tratamientos oncológicos severos.

Aunque la mujer mantiene un rol protagónico en los tratamientos para la maternidad, los hombres comienzan a involucrarse de forma activa en el cuidado de su capacidad reproductiva.

Nuevos estilos de vida afectan la calidad del semen

Hoy esta práctica de salud reproductiva suma a varones que buscan preservar su muestra antes de someterse a una vasectomía, o bien a quienes contemplan postergar la paternidad y desconocen cómo responderá su organismo con el paso de los años.

En el contexto actual, la infertilidad masculina cobra relevancia a través de estudios científicos y académicos que estiman que se encuentra presente en la mitad de las parejas que experimentan dificultades para concebir.

Los especialistas advierten que la calidad seminal se ve fuertemente afectada por múltiples factores del estilo de vida moderno, tales como la edad, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol, la obesidad, el estrés, el sedentarismo y la exposición constante a tóxicos ambientales.

Los cambios en el estilo de vida actual afectan la fertilidad. Cda vez menos hombres y mujeres eligen ser padres y el índice de natalidad está en caída libre.

Los cambios en el estilo de vida actual afectan la fertilidad. Cda vez menos hombres y mujeres eligen ser padres y el índice de natalidad está en caída libre.

Estos condicionantes alteran la concentración, movilidad y morfología de los espermatozoides, incrementando además el daño en su ADN.

Ante este escenario, dos médicos expertos en salud reproductiva de Mendoza, Juan Manuel Olivares y Antonio Martínez, aportaron una mirada en detalle a Diario UNO para repensar los paradigmas de la fertilidad masculina, los hábitos cotidianos y el alcance de la criopreservación de semen en la región.

Durante décadas prevaleció la idea de que la capacidad reproductiva del hombre era inagotable con el paso del tiempo. Sin embargo, la investigación médica contemporánea comenzó a problematizar esta premisa.

Paternidad postergada

El doctor Juan Manuel Olivares, urólogo, andrólogo y director ejecutivo de CREO Infinity Life, explica cómo cambió esta perspectiva en las últimas décadas.

"La criopreservación de semen es poco consultada", reconoce el galeno. Y hace un repaso histórico: "Antiguamente el hombre podía ser papá a los 70 años sin ningún problema, o sea, su calidad seminal no caía tan abruptamente como puede caer la reserva ovárica en la mujer. Entonces, poco se hablaba de este tema y poco se estudiaba".

Sin embargo, de unos 15 o 20 años a esta parte "se veía que en padres añosos empezaban a aparecer en sus hijos enfermedades psiquiátricas, trastornos en el aprendizaje y otras problemáticas médicas y lo vincularon con el drástico cambio de estilo de vida del varón, expuesto a un montón de tóxicos medioambientales, drogas, medicación, presión laboral y estrés de la vida misma que hace que se deteriore la calidad de su semen".

Médicos detectan en hijos de padres de edad avanzada enfermedades psiquiátricas, trastornos del aprendizaje y otras problemáticas.

Médicos detectan en hijos de padres de edad avanzada enfermedades psiquiátricas, trastornos del aprendizaje y otras problemáticas.

Este deterioro en la calidad seminal guarda una relación estrecha con las dinámicas de la vida cotidiana y la exposición a nuevas tecnologías.

Olivares detalla los elementos de la rutina actual que inciden en el cuerpo de las personas: "Llevamos en el bolsillo del pantalón un celular que está permanentemente recibiendo ondas de radiofrecuencia electromagnética, que anteriormente no existía. Trabajamos cerca de un módem wifi. Todas esas ondas son exposiciones nuevas... sumale comida industrializada, estrés, drogas, alcohol… Un montón de cosas que fueron aumentando en la vida cotidiana de las personas y el cuerpo está recibiendo constantemente todo eso. También esos son factores que afectan mucho en la fertilidad del hombre y de la mujer".

Hoy estamos con poco compromiso para formar una familia. Entonces cuesta mucho más, el varón está buscando un deseo de paternidad mucho más tarde Hoy estamos con poco compromiso para formar una familia. Entonces cuesta mucho más, el varón está buscando un deseo de paternidad mucho más tarde

Juan Manuel Olivares es médico urólogo y andrólogo, socio fundador y director ejecutivo de la clínica de fertilidad CREO.

Juan Manuel Olivares es médico urólogo y andrólogo, socio fundador y director ejecutivo de la clínica de fertilidad CREO.

A la par de estos factores biológicos y ambientales, se registra una transformación sociocultural ligada al proyecto de vida y a la dilación de la paternidad. Según puntualiza el doctor Olivares, "el hombre, como la mujer, está con poco deseo de paternidad. Antes terminando la facultad o el secundario y trabajando, teniendo una pareja estable, se planteaba formar una familia. Hoy el deseo de formar una familia está supeditado a que se cumplan otros objetivos como tener un trabajo, tener una vivienda, viajar y a veces tampoco tienen pareja".

El hombre confunde virilidad con fertilidad

A diferencia de otras patologías, los problemas reproductivos en hombres y mujeres no suelen manifestarse a través de dolor o síntomas perceptibles a simple vista. Esta característica asintomática contribuye a que la tasa de consulta médica preventiva sea considerablemente baja en ellos, a diferencia de ellas que toman más conciencia de la importancia de los controles ginecológicos anuales.

El médico Juan Manuel Olivares analiza las razones culturales y la falta de controles periódicos en la vida del varón considerándolo "muy reacio a consultar al profesional, ya sea al urólogo o al andrólogo que es el especialista en fertilidad, porque la infertilidad no da síntomas".

Y aclara una confusión habitual entre fertilidad y virilidad: "El hombre puede tener una buena erección, un deseo sexual conservado, puede eyacular bien, sin dolor, sin molestias y a la vez tener un problema de fertilidad grave".

El hombre puede tener una buena erección, un deseo sexual conservado, puede eyacular bien, sin dolor, sin molestias y a la vez tener un problema de fertilidad grave El hombre puede tener una buena erección, un deseo sexual conservado, puede eyacular bien, sin dolor, sin molestias y a la vez tener un problema de fertilidad grave

En este sentido recomienda realizarse un espermograma, que es un análisis de laboratorio que evalúa la cantidad, movilidad y forma de los espermatozoides, además de las características físicas y químicas del semen.

"Muchas veces vemos en el consultorio que el hombre viene obligado por la mujer, creen que porque tienen erección, no hay dolor y mantienen el deseo sexual es todo. ¿Pero la calidad del semen? No saben, de ahí el espermograma. Entonces en ese momento recién empiezan a entender un poquito de que también él es un factor importante en la búsqueda de tener hijos".

La falta de control médico incide en problemas de fertilidad

El especialista subraya, además, la pérdida de instancias históricas de revisión médica y la falta de campañas de concientización sostenidas a lo largo del tiempo: "Perdimos los controles de rutina, hoy el pediatra lo controla hasta los 14 o 15 años, y después el varón queda a la deriva. Sobre todo en la adolescencia y juventud, si no tiene un médico clínico, no suele hacerse los chequeos anuales".

Recuerda que hasta la década del '70 "teníamos un filtro que era muy importante, que era el servicio militar, para entrar te revisaban y ahí los médicos detectábamos enfermedades en los testículos, como el hidrocele o un varicocele o incluso la ausencia de un testículo".

"Debemos tomar conciencia, generar más programas de concientización en la salud reproductiva del varón. Hay un programa muy bueno de detección de cáncer de testículo, que se llama Tocate, que es la palpación de los testículos para ver si hay alguna molestia o malformación y consultar rápido al médico. Pero después no hay ningún tipo de campaña. Nos falta educación", sentencia.

Preocupa la baja histórica en el índice de natalidad

Esta falta de controles tempranos y la postergación de la búsqueda del primer hijo impactan directamente en el trabajo de los centros especializados en fertilidad que no obstante, de acuerdo con los médicos consultados, viene dándose un leve aumento de pacientes masculinos.

Y esa falta de interés en la paternidad incide con fuerzas en el preocupante índice actual de natalidad, en nuestro país y en el resto del mundo. "El deseo de ser papá o de ser mamá, de formar una familia ha disminuido. Eso va de la mano con la disminución de la natalidad en la Argentina que hoy está en 1,3, muy bajito, ha caído un montonazo... Hoy están buscando tener un hijo mucho más avanzado en edad, entonces perdemos la consulta", resume el urólogo Juan Manuel Olivares.

Esto genera que los problemas de fertilidad en muchos casos se descubran cuando ya no hay mucho por hacer. "Porque si antes buscaban tener hijos, podíamos hacer los estudios y detectar si había algún problema o no, o bien corregir algún factor y que lo intenten naturalmente que es lo ideal. Pero como hoy no están buscando, no están consultando, entonces cuando llegan a vernos puede ser tarde", advierte el doctor Olivares de la clínica CREO.

Las indicaciones médicas para la criopreservación de semen

Desde la perspectiva biológica, el espermatozoide presenta características particulares que lo convierten en una célula idónea para la congelación y posterior descongelación sin perder sus propiedades fecundantes. El doctor Antonio Martínez, ginecólogo, especialista en medicina reproductiva y director médico del Instituto de Medicina Reproductiva (IMR) de Mendoza, nos detalla la estructura celular que facilita este procedimiento.

"El espermatozoide tiene la ventaja de ser una célula ideal para la criopreservación porque tiene muy poco citoplasma que es la parte blanda de la célula. Después está el núcleo que son los cromosomas. Es ideal porque cuando congelás, ese citoplasma tiene agua en su composición que tiende a formar hielo y los cristales de hielo generan roturas dentro del citoplasma que mueven la célula. Eso pasaba con el óvulo que es la célula más grande del organismo, y el espermatozoide es la célula más chica. El espermatozoide, a diferencia del óvulo, tiene menos citoplasma y por eso es fácil de congelar y descongelar sin problemas", describe el experto en salud reproductiva.

La técnica, cuyo origen se remonta al ámbito veterinario en la década de 1950, se trasladó de forma exitosa a la medicina humana. Dentro de las indicaciones clínicas precisas, Martínez resalta la preservación en pacientes con diagnóstico oncológico como el eje fundacional del servicio.

La criopreservación de semen se da sobre todo en pacientes con cáncer en Mendoza. Se hace para que el hombre pueda ser papá en un futuro, luego de superar la enfermedad.

La criopreservación de semen se da sobre todo en pacientes con cáncer en Mendoza. Se hace para que el hombre pueda ser papá en un futuro, luego de superar la enfermedad.

"La primera indicación que surge son en los pacientes que tienen cáncer, que por alguna razón van a recibir cirugía para sacar el cáncer del testículo, por ejemplo, o quimioterapias y radioterapias que afectan las células genitales, tanto en la mujer como en el hombre", confirma el ginecólogo Antonio Martínez.

En estos casos, sostiene, "antes de comenzar los tratamientos, los especialistas ofrecen la posibilidad de congelar espermatozoides a sus pacientes de manera que si después se quedan sin espermatozoides, y son pacientes jóvenes, esos chicos tienen la posibilidad de ser padres con sus propios genes".

Y recuerda que en Mendoza él y su centro médico IMR "fuimos los primeros en hacer criopreservación de semen, porque cuando volví de Europa no había ningún lugar donde lo realizaran acá". El doctor Martínez, de hecho, realizó la primera fecundación in vitro en la provincia hace ya más de 30 años.

Otros casos en los que se recomienda conservar espermas

Además de los casos oncológicos -en los cuales las obras sociales cubren 100% del procedimiento y mantenimiento- existen otras condiciones médicas y quirúrgicas donde la reserva de semen resulta clave.

"También hay casos como la azoospermia que es la ausencia total de espermatozoides en el semen eyaculado, hay espermatozoides en el testículo pero los conductos que llevan a la arteria están obstruidos y por lo tanto naturalmente nunca van a producir un embarazo", describe.

Y suma otros casos en los hombres como la criptozoospermia, cuando la cantidad de espermatozoides es muy baja, o "pacientes que se les van acabando los espermatozoides, son casos excepcionales pero los hay, van disminuyendo año a año sus espermas y en un momento desaparecen". Debido a ese descenso progresivo, que se descubre con un espermograma, se aconseja conservarlos.

Cada vez más hombres jóvenes se realizan la vasectomía

Un fenómeno ascendente en la consulta médica actual está vinculado con hombres jóvenes que optan por realizarse la vasectomía como método anticonceptivo definitivo. Ante esta decisión, los especialistas enfatizan la importancia del asesoramiento previo y la opción de guardar una muestra de semen de respaldo.

"Pocos lo dicen pero es muy importante, antes de hacerse la vasectomía, que hoy es popular en los hombres ya sea porque tuvieron hijos o porque son jóvenes pero no quieren ser padres en el futuro, que antes de hacérsela por las dudas que se arrepientan que conserven espermatozoides porque si no después si quieren ser papás van a tener que ir a una cirugía compleja con bajo índice de éxito", alerta el médico Antonio Martínez, especializado en salud reproductiva en Europa en los años '80.

Antes de hacerse la vasectomía, que hoy es popular en los hombres ya sea porque tuvieron hijos o porque son jóvenes pero no quieren ser padres en el futuro, que antes de hacérsela por las dudas se arrepientan que conserven espermatozoides Antes de hacerse la vasectomía, que hoy es popular en los hombres ya sea porque tuvieron hijos o porque son jóvenes pero no quieren ser padres en el futuro, que antes de hacérsela por las dudas se arrepientan que conserven espermatozoides

El ginecólogo Antonio Martínez es director médico y fundador del Instituto de Medicina Reproductiva (IMR) de Mendoza.

El ginecólogo Antonio Martínez es director médico y fundador del Instituto de Medicina Reproductiva (IMR) de Mendoza.

El especialista aclara que, a diferencia de la mujer -en quien la curva de fertilidad cae bruscamente por la disminución de la reserva ovárica-, el hombre continúa produciendo espermatozoides de forma continua, aunque con una leve declinación con el paso de los años.

La fertilidad, un tema de todos y todas

No obstante, el sesgo cultural sigue postergando la consulta de los varones: "Siempre pensamos que los problemas de fertilidad son del territorio femenino y 50% es la parte masculina. El tema de la fertilidad masculina es subestimado y me parece muy bien que se ponga en relevancia", remarca y aporta que cada vez más jóvenes sub 30 llegan incluso solos al consultorio para practicarse una vasectomía.

El cambio de época se evidencia, según el ginecólogo, en que "hace 30 años llegaban al consultorio mujeres solas porque se consideraba que el problema de fertilidad lo tenían ellas, los hombres nunca".

Y completa: "Se ha asociado histórica y culturalmente la fertilidad a la masculinidad, eso no tiene nada que ver, nos falta conciencia de la fertilidad".

Hoy se desarrollan campañas que concientizan tanto a la mujer como al hombre de lo que es su fertilidad, que no pasa por el sexo, el concepto es mucho más amplio Hoy se desarrollan campañas que concientizan tanto a la mujer como al hombre de lo que es su fertilidad, que no pasa por el sexo, el concepto es mucho más amplio

De este modo, la medicina reproductiva actual busca derribar viejos tabúes que vinculaban erróneamente la virilidad con la fertilidad. La prevención, el chequeo anual mediante el espermograma y la difusión de la criopreservación de semen emergen como herramientas fundamentales para que el hombre pueda tomar decisiones sobre su cuerpo y resguardar su deseo de ser padre en el momento en que decida llevarlo a cabo.

En pocas palabras

  • Fertilidad masculina: la criopreservación de semen gana terreno ante la creciente preocupación por la salud reproductiva masculina.
  • Estilos de vida: factores como la edad, el estrés y la exposición a tóxicos afectan la calidad seminal, impulsando la preservación.
  • Cambio cultural: se derriba el mito de la fertilidad exclusivamente femenina, con varones postergando la paternidad y buscando resguardarla.
Resumen generado por Thinkindot AI