La industria aeronáutica argentina tiene una larga tradición que se remonta a mediados del siglo XX, cuando el país comenzó a diseñar y fabricar sus propias aviones. En el centro de esa historia se encuentra la Fábrica Argentina de Aviones "Brig. San Martín" (FAdeA), una empresa estatal ubicada en Córdoba que ha desarrollado aeronaves militares.
En los últimos años, la compañía ha retomado el desarrollo de nuevas aeronaves con el objetivo de recuperar capacidades industriales y fortalecer la formación de pilotos. En ese contexto surge un nuevo avión de entrenamiento pensado para las primeras etapas de formación de aviadores militares y civiles.
El avión militar creado en la Argentina se dispone a volar y está a punto de entrar al mercado
El avión en desarrollo se denomina IA-100B Malvina, y fue diseñado como parte de un sistema moderno de formación para pilotos de la Fuerza Aérea Argentina. Se trata de un entrenador básico destinado a las primeras fases del aprendizaje de vuelo, antes de que los pilotos pasen a aeronaves militares más avanzadas como el IA-63 Pampa III.
El proyecto tiene su origen en el programa IA-100, iniciado a mediados de la década de 2010 con la idea de desarrollar un avión biplaza de entrenamiento elemental que pudiera reemplazar aeronaves antiguas utilizadas en academias de vuelo. El objetivo era crear un modelo diseñado y producido en Argentina que pudiera competir en el mercado regional y reducir la dependencia de aviones importados.
¿Cómo es este avión?
El avión IA-100B es una evolución de aquel primer prototipo. La aeronave incorpora mejoras importantes en su diseño y prestaciones. Está construida principalmente con materiales compuestos, lo que reduce su peso y mejora la resistencia estructural. También incluye una cabina digital moderna, capaz de operar tanto bajo reglas de vuelo visual como instrumental, lo que permite entrenar a los pilotos en diferentes condiciones de operación.
En cuanto a su propulsión, el avión utiliza un motor Lycoming AEIO-540 de aproximadamente 260 caballos de fuerza, más potente que el del prototipo original. Este motor permite realizar maniobras acrobáticas y entrenamiento avanzado, algo esencial en las primeras etapas de formación de pilotos militares. Además, el diseño contempla espacio para un tercer asiento, que puede utilizarse para instructor, observador o entrenamiento especializado.
Las pruebas del avión ya han comenzado. En 2025 el prototipo realizó su primer vuelo de prueba desde instalaciones vinculadas a la Escuela de Aviación Militar en Córdoba, marcando un paso clave en el camino hacia su certificación y eventual producción en serie.
Más allá de su función de entrenamiento, el IA-100B también busca posicionarse como un producto exportable para fuerzas aéreas de América Latina. De hecho, países como Uruguay y Paraguay han mostrado interés en evaluar la aeronave como parte de sus programas de formación de pilotos.






