Se trata del árbol predilecto de los jardineros, ya que con unos cuidados mínimos presenta abundantes racimos de flores parecidas a guisantes. Tiene atractivas hojas en forma de corazón y en otoño sus hojas se tiñen de colores como el amarillo o el naranja. Es un verdadero espectáculo en cualquier temporada del año.
La planta en cuestión es árbol del amor (Cercis canadensis var. texensis). Es originario de Estados Unidos, Asia y la región mediterránea. Pertenece a la familia de las leguminosas, de ahí sus flores con forma de guisante.
En su hábitat nativo crece en bosques, pero si lo quieres cultivar en casa lo puedes cuidar directo en el sustrato del jardín, al borde de la vereda o incluso se puede adaptar a una maceta. A continuación, te explicamos cómo plantar, cultivar y usar el árbol del amor, además de algunas de las mejores variedades para tu jardín.
Cómo cuidar un árbol del amor en maceta
Los expertos de Picture This revelan que es de bajo mantenimiento y fácil de cuidar, aunque si se cultiva en maceta exige mayores cuidados. Lo más importante para su supervivencia es el sustrato, que debe alejarse de las turbas pesadas que retienen humedad. Lo ideal es una mezcla con un 30% de perlita o piedra pómez, asentada sobre una base de tierra para árboles.
La maceta debe tener orificios de drenaje y puede ser de cualquier material, aunque el recipiente de terracota es de mayor calidad y permite la transpiración. El riego debe ser estratégico: profundo y distanciado, interviniendo únicamente cuando los primeros tres centímetros de la superficie se perciban completamente secos al tacto.
En cuanto a su ubicación, el árbol del amor es un devoto del sol directo. Necesita un mínimo de seis a ocho horas de radiación solar diaria para beneficiar el crecimiento y su floración. Sin embargo, cuando se cultiva en espacios como terrazas o balcones, la maceta puede sobrecalentarse. En estos casos puedes agregar un mulching o acolchado de corteza de pino que protegerá las raíces.






