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La crisis del mayor socio comercial preocupa a la clase política local, pero más a los productores que le venden al gigante regional

Economía mendocina de Temer

Es la gran pregunta. Cómo complica a Mendoza la crisis de Brasil tras el nuevo capítulo de corrupción en el Lava Jato que incluye al presidente del socio argentino en el Mercosur. Y no es para menos: de que encuentre el camino de la recuperación dependerá también el futuro económico de Argentina. A esta altura, hay consenso en que el tembladeral político de Brasil repercutirá en Argentina y podría afectar a economías regionales y sectores industriales. También refuerza la necesidad de que Argentina acelere la búsqueda de un nuevo socio comercial en la región, una misión casi imposible.La relación no es menor. Con un intercambio por U$S22.500 millones, Brasil es nuestro principal socio económico. Con un dólar más caro en Brasil será más difícil colocar productos argentinos. Tras un año en recesión, se proyecta que la economía de Brasil crecerá 0,5% en 2017, pero ahora incluso esta leve recuperación está en jaque.¿Y Mendoza? Según datos de la Fundación IDEAL más del 75% del aceite de oliva y las aceitunas en conserva que se exportan van a Brasil; del 50 al 75% de las ciruelas, ajos y duraznos frescos; entre el 25 y el 50% de las cerezas, peras y duraznos en conserva, y menos del 25% de vinos, ciruelas desecadas sin carozo y manzanas.Por eso no extraña que el gobernador Cornejo, al hacer referencia a la repercusión que puede traer la crisis política de Brasil, la calificara de "pésima noticia para ".Si Brasil cierra su economía frente a esta crisis, Mendoza se verá directamente afectada. El vecino país es el segundo socio comercial de Argentina, lo que generaría un impacto importante. Cornejo se mostró muy preocupado: "Los conflictos políticos afectan a Mendoza. La provincia es muy dependiente de Brasil, su economía agraria o agroindustria es uno de sus principales mercados. Cuando a Brasil le va bien, Mendoza vuela. Cuando a Brasil le va mal, Mendoza sufre".El gobernador lamentó que esta crisis ocurra justo cuando se estaban viendo mejoras en la construcción y el agro. Pero quiso llevar tranquilidad a la sociedad ya que entiende que los cambios no se verán de la noche a la mañana y que habrá tiempo para pensar estrategias.El presidente de ProMendoza, Jorge Prez Cuesta, entrevistado en radio Nihuil, opinó: "Hay que ser cautos; el problema de Brasil es político y por supuesto que tiene una derivación económica, sobre todo en lo que hace a la devaluación, pero no deja de ser un problema de origen político. Digo esto porque si queremos medir qué puede pasar en lo económico, diría que lo que hay que revisar permanentemente es qué pasa en el Ministerio de Economía y en el Banco Central, y si habrá cambios importantes. Eso daría la pauta de si hay cambios o continúa igual".Urge buscar nuevos mercados"Brasil es para Argentina el segundo mercado, con el 20% de las exportaciones, que es muy importante, pero desde hace más de un año estamos en ProMendoza haciendo una política de diversificación, de ir a otros mercados. Indudablemente hay que pensar y rever que no podemos estar siempre atados. Entonces estamos creciendo. Estamos terminando una misión comercial en Panamá y Honduras. Este fin de semana estamos con expo solar y metalmecánica en Colombia, y este año iremos a Perú, Ecuador, Paraguay, Uruguay, y China. También hay una nueva misión: Sudáfrica. Tratamos de ver alternativas para sobrellevar esta crisis que, si bien es política y dependerá mucho de cuánto tiempo dura, creemos poder sobrellevar".Cómo venía el mercado brasileño: "Hasta el primer trimestre habían crecido 11% nuestras exportaciones, lo que da una pauta de que veníamos bien. Este ruido político nos va a generar una situación algo incómoda en lo que hace al cambio de monedas, y si esto se prorroga y no hay inversiones, en Brasil podría generar cierta recesión en el consumo".La Asociación de Productores, Empacadores y Exportadores de Ajo dijo, a través de Guillermo San Martín, el presidente: "Hay mucha incertidumbre, estamos expectantes y tranquilos para ver cómo se resuelve la situación. El mercado brasileño, en el caso del ajo, es muy interesante; no creo que haya variaciones; para el brasileño el ajo es un producto de necesidad básica, puede que haya oscilaciones de los precios, pero en general no grandes variaciones. Por ahí se puede llegar a notar en algún otro tipo de producto, con más valor agregado, más de lujo".

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