Restringieron ingresos por ajuste

La dura actualidad de los bochados en el Conicet por los recortes

Sabrina Yañez (37) es antropóloga y trabajó ocho de los últimos diez años como becaria del Conicet, en el Centro Científico Tecnológico (CCT) Mendoza, esperando la oportunidad de presentarse para el ingreso a la carrera. Sin embargo, los ingresos se restringieron por el ajuste y tanto ella como muchos otros investigadores mendocinos que presentaron proyectos se quedaron sin la posibilidad de continuar dentro del sistema.

De los 76 aspirantes que presentaron proyectos para el ingreso a la carrera en la convocatoria de 2018, solamente quedaron 10 seleccionados (apenas un 13%) para sumarse a partir de 2019 al Conicet.

De esta manera, el caso de Sabrina es similar al de al menos otras 65 personas que hicieron 7 años de formación dentro del sistema pero ahora quedaron fuera y deberán buscar alternativas en otros ámbitos.

"Más allá de que Conicet no considere trabajadores a los becarios, en la realidad para nosotros es nuestra principal fuente de ingresos y cambia todo el contexto vital y tengo 37 años y un hijo, no puedo considerarme una estudiante", aseguró Yañez.

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Una carrera interrumpida

Sabrina se recibió en Canadá en el 2005 en una carrera similar a una licenciatura en Humanidades y Ciencias Sociales, con una orientación conjunta en Sociología y Antropología. Desde 2009 está en la órbita del Conicet local, cumpliendo con todos los pasos para "hacer carrera".

En aquel momento las becas doctorales estaban divididas en dos etapas de tres y dos años respectivamente, y Sabrina la cumplió por completo.

"Cuando terminé estuve un par de años por fuera, terminé mi tesis doctoral en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Vivía acá y mi trabajo de campo fue en Mendoza pero acá no está la carrera", explicó.

Luego, en 2016, comenzó la beca post doctoral, que se extiende por dos años, haciendo foco en la antropología desde el punto de vista del género y con el tema de maternidades, especialmente en las experiencias de maternidad en el interior de las instituciones de salud, investigando sobre cómo transitan las mujeres los embarazos y los partos.

"Para la beca post doctoral también investigué las experiencias de licenciadas y licenciados en obstetricia, principalmente en el sistema de salud público", agregó Sabrina.

Cuando se le terminaba la beca post doctoral se presentó para el ingreso a carrera con una continuidad de estos temas, pensando en la salud reproductiva y sexual de las mujeres.

"Me tuve que ir del lugar en el que estaba viviendo porque no iba a poder seguir pagando sabiendo que no tengo mi ingreso principal. Me volví a un departamento adelante de la casa de mis padres". "Me tuve que ir del lugar en el que estaba viviendo porque no iba a poder seguir pagando sabiendo que no tengo mi ingreso principal. Me volví a un departamento adelante de la casa de mis padres".

Sabrina Yañez, antropóloga

Sin embargo, el proyecto no fue elegido por la comisión para el ingreso a la carrera ese año, y le dieron una prórroga de un año más de beca post doctoral, hasta abril de este 2019.

El proyecto que presentó para este año lo hizo a través de la comisión de Temas Estratégicos, que es otra convocatoria, porque uno de los ejes era violencia de género, y otros eran identidades y ampliación de derechos.

"Yo ahí planteé mi tema de violencia obstétrica, con las políticas y las prácticas institucionales, y las experiencias de las mujeres en el interior del sistema público, haciendo foco en Mendoza pero con perspectiva amplia", se explayó la investigadora.

Según Yañez, la evaluación del proyecto fue positiva y en el dictamen la comisión no le objetó nada excepto una cuestión relacionada con la tecnología, que ella considera que viene de otros campos pero les quieren forzar a incluirlo en las ciencias sociales aunque no tiene nada que ver.

"La mayor parte de mi trabajo tiene que ver con la extensión, he ido a dar charlas y talleres con mujeres, por ejemplo de la Sociedad de Obstetricia y en las jornadas organizadas por el Ministerio Público Fiscal sobre Violencia de Género y delitos conexos", dijo, y agregó que eso le sirvió para obtener mucho puntaje, ya que su trabajo tiene que ver con transmitir y hacer llegar lo que investiga a las personas que podrían verse afectadas.

"Yo estuve viendo alternativas en la medida que se acercaba la fecha de los resultados, pero buscar trabajo también es un trabajo y no quería gastar tantísimas energías porque había un margen para entrar". "Yo estuve viendo alternativas en la medida que se acercaba la fecha de los resultados, pero buscar trabajo también es un trabajo y no quería gastar tantísimas energías porque había un margen para entrar".

Sabrina Yañez, antropóloga

"A pesar de que el dictamen fue positivo, no llegué a la línea de corte porque había muy pocos espacios. La reducción de los ingresos de carrera fue muy grande y sistemática en estos años", explicó Yañez, sobre los motivos por los cuales finalmente no pudo ingresar.

Este rechazo le cambia completamente el panorama a la investigadora, ya que desde mayo no cuenta más con la beca porque se le agotó la prórroga y tampoco pudo ingresar, por lo que se quedó sin su principal fuente de ingreso de dinero de un mes al otro, después de 10 años de dedicación integra a la carrera.

"De alguna forma me lo esperaba, había pocas posibilidades de entrar y una no está exenta de la coyuntura y más con nuestros temas, porque las Ciencias Sociales y las Humanidades son los espacios que más sufrieron el recorte", lamentó.

Además, Yañez aportó el dato de que de la convocatoria general solo el 6% de los que se presentaron entraron en el área de Ciencias Sociales y Humanidades, lo cual es prácticamente nada.

En ese sentido, destacó que la gran mayoría de los temas estratégicos están vinculados a la tecnología y aplicaciones que se pueden transferir a lo privado, y que "apuntan poco al sector público, que es el que financia esto".

"La situación de acá es un reflejo de lo que pasa a nivel nacional. Adentro sigue difícil porque faltan fondos para financiamiento y compra de insumos". "La situación de acá es un reflejo de lo que pasa a nivel nacional. Adentro sigue difícil porque faltan fondos para financiamiento y compra de insumos".

Sabrina Yañez, antropóloga

En cuanto a su futuro inmediato, Sabrina contó que tiene una horas de docencia en la Universidad del Aconcagua que es lo único fijo por afuera de la beca, y que allí reside otro problema para los becarios del Conicet.

"El problema es que las becas del Conicet son de dedicación exclusiva, te dejan tener algunas horas de docencia pero son muchos años por fuera de otros ámbitos laborales, es como arrancar de cero".

Por ese motivo, la idea ahora es la de empezar a buscar en otros ámbitos, aunque la realidad del Conicet en cuanto a los recortes y ajustes es similar a la de la educación en general, por lo que no tiene demasiadas expectativas.

"Para quienes trabajamos en las Ciencias Sociales y Humanidades es difícil la inserción laboral. Con un doctorado en Antropología no hay mucho para hacer más allá de la investigación y docencia".

"Es muy desalentador, a mí no me gustaría decirle a nadie que no lo haga porque amo lo que hago, pero la supervivencia no está garantizada y es un gran tema". "Es muy desalentador, a mí no me gustaría decirle a nadie que no lo haga porque amo lo que hago, pero la supervivencia no está garantizada y es un gran tema".

Sabrina Yañez, antropóloga