Eduardo Tonini nació en Guaymallén a mediados de los ´40, jugó al fútbol en el club homónimo de Rodeo de la Cruz y en Andes Talleres.
También fue cartero, de ésos que repartían correspondencia en bicicleta, casa por casa, y empleado de la Aduana de Mendoza, hasta que con el retorno de la democracia fue legislador por su querida Unión Cívica Radical.
Después volvió a la Aduana. Sin embargo, el gran público supo de él recién el 17 de julio de 1996 al anochecer, cuando a los 52 años lo encontraron junto con la esposa y dos niños: un hijo de ella y un hijo en común. Todos estaban muertos. Bajo el mismo techo.
Alto impacto
El caso sacudió a los vecinos de San José. Muy especialmente a los habitantes de la calle Matienzo 1900, cerca de la Costanera, porque allí estuvo el centro de la investigación: la casa alquilada por Tonini.
El entonces juez instructor Gonzalo Guiñazú, hoy juez de sentencia -de larguísima carrera en el Poder Judicial-, tendría a su cargo la pesquisa y resolución.
El caso de la familia Tonini se convertiría en uno de los tantos que son archivados y desarchivados una y otra vez según quiénes intervienen y valoran las pruebas recogidas y acumuladas en el expediente.
Además de Guiñazú también intervinieron los fiscales Alberto Camargo (sería destituido en 2006 por mal desempeño en otro caso) y Susana García (se jubiló hace un par de años) y los tres jueces de la Séptima Cámara del Crimen.
Las víctimas fueron Tonini, la esposa -Elizabeth Vilchez-, Alberto Tonini, de 6 años (hijo de Vilchez y de un primo hermano de Tonini) y Eduardo Tonini, de 11 meses, que era hijo de los fallecidos.
Los vieron vivos por última vez el 8 de julio, cuando la esposa de Tonini festejó su cumpleaños número 36.
Fue en una cena familiar en la calle Matienzo, de la que también participaron la madre, Violeta Márquez de Vilchez, y Cinthia Tonini, la hija mayor de Alberto Tonini y la fallecida Elizabeth.
Aquella niña se salvó de la muerte. Tenía 10 años y como era época de vacaciones de invierno después del festejo se fue con la abuela materna a dormir a su casa.
La escena
Sobre el calefactor hallaron las mitades de un limón ya incineradas por tantas horas de calor. Los cuerpos estaban en distintos ambientes de la casa. La mujer estaba en el piso. Junto al teléfono descolgado.
Los peritos del Cuerpo Médico Forense se encargaron de las autopsias.
Los análisis de laboratorio determinaron que los Tonini habían muerto por intoxicación con monóxido hallado en sangre. Firmado: Carlos Luque y Francisco Marotta. Y eso, para el juez Guiñazú fue palabra santa.
Entonces, el 6 de agosto de 1996 dio por cerrada la pesquisa.


