El caso de 2006 quedó impune

Doble crimen Piottante-Libedinsky: tras 16 años, el sospechoso Mauricio Suárez ya puede andar por la calle

La Justicia archivó la causa por el doble crimen Piottante-Libedinsky y levantó la orden de captura que pesaba sobre Mauricio Suárez, quien se fugó hace 16 años y logró que se vencieran los plazos para ser juzgado

La Justicia de Mendoza levantó la orden de captura contra Mauricio Suárez, quien durante 16 años fue el único sospechoso del doble crimen Piottante-Libedinsky.

A partir de ahora, el hombre de 48 años, quien desde 2006 se mantuvo en la clandestinidad, puede circular libremente por donde quiera y no podrá siquiera ser detenido por este caso que estremeció a la opinión pública de Mendoza y el país y que quedará impune.

En las últimas horas, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos archivó el expediente porque prescribió la acción penal por el paso del tiempo, lo que motivó el levantamiento de la orden de captura internacional emitida en 2006 por la Interpol.

La escena. El consultorio de Piottante. Allí lo mataron a él y a su paciente.
La escena del doble crimen Piottante-Libedinsky en calle Barcala 484 de Ciudad.

La escena del doble crimen Piottante-Libedinsky en calle Barcala 484 de Ciudad.

Las gestiones por el sospechoso del doble crimen Piottante-Libedinsky

Todas estas gestiones ante la Justicia las hizo el abogado penalista Martín Ríos en representación de la familia de Mauricio Suárez a partir de julio de 2021, cuando se cumplió el plazo de 15 años por el cual Suárez hubiera estado preso por el doble asesinato.

Sin embargo, su fuga permitió que venciera ese plazo sin haber sido juzgado y por ende caducaran la causa y todas las medidas judiciales pendientes.

Suárez fue visto por útima vez el domingo 16 de julio de 2006.

La Justicia lo había citado para el día posterior para notificarlo de que había elementos de sospecha suficientes para imputarlo por el doble crimen del psicólogo Flavio Piottante y la paciente Estrella Libedinsky en calle Barcala 484 de Ciudad. Sin embargo, nunca se presentó.

La causa avanzó en la recolección de pruebas testimoniales y científicas.

Que su ex pareja, Andrea Troncoso -también madre de su único hijo- hubiera iniciado, por entonces, un romance con Piottante era motivo suficiente para ponerlo en la mira de los investigadores y seguir produciendo pruebas.

Nunca hubo ADN suyo para comparar con la sangre hallada en la escena del crimen. Sin embargo, para la Justicia hubo algo importante: un informe de una empresa de celulares detectó que la línea de Suárez había estado en inmediaciones de la escena antes, durante y después del 12 de julio de 2006 cuando se produjo el doble asesinato.

Único sospechoso

Para la Justicia, Suárez siempre fue el único sospechoso a pesar de que se siguieron otras líneas de investigación.

Antes de escapar les comentó a sus amigos que se había mandado "una cagada" y que se debía ir del país.

Durante 16 años se lo buscó en Mendoza, San Luis y Chile. Sin éxito.

Lo más cercano fue una alerta roja de la Interpol que en 2009 lo detectó en la zona de Coquimbo (Chile) pero cuando llegaron al lugar -varios meses después, por cuestiones protocolares y diplomáticas- Suárez ya no estaba allí.

También se intervinieron líneas telefónicas y cuentas de las redes sociales. Fracaso total.

El caso

Flavio Piottante y Estrella Libedinsky fueron asesinados entre la noche del 11 de julio y la madrugada del 12 de julio de 2006.

Él recibió dos disparos de arma de fuego que nunca fue hallada.

Ella fue estrangulada con una soga de tender la ropa que sí estaba en la escena del crimen.

El caso quedó impune y nadie podrá ser juzgado porque se vencieron los plazos que fija la ley.

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