Cada 8 de marzo volvemos a hablar de lo mismo. Y eso no es una casualidad ni una repetición vacía. Las mujeres seguimos viviendo desigualdades en el mundo del trabajo. En Argentina, las mujeres ganan en promedio un 26% menos que los hombres, incluso en actividades comparables (INDEC, 2024).
Estos datos fueron compartidos por el Índice de Concientización sobre la Violencia hacia las Mujeres 2025, Fundación Instituto Natura y Avon. Siguendo con las estadísticas, el 26% de las mujeres afirma haber sido impedida de estudiar o trabajar en algún momento de su vida. Y 7 de cada 10 sienten que sus ideas no son tomadas en cuenta en sus espacios laborales.
De esta manera, Florencia Mezzadra, Directora Ejecutiva de Fundación Instituto Natura, asegura que las mujeres siempre escuchamos que "todas y todos tenemos las mismas oportunidades", pero esto no ocurre así.
Sin embargo, siempre vemos que las condiciones no son equivalentes. Las responsabilidades de cuidado siguen recayendo de manera desproporcionada sobre las mujeres. Persisten sesgos en la toma de decisiones, brechas salariales y obstáculos invisibles para acceder a posiciones de liderazgo.
El Índice de Concientización sobre Violencia contra las Mujeres aporta un dato que interpela: solo el 27% de la población en Argentina presenta niveles altos o muy altos de conciencia sobre la problemática. Dos de cada tres personas con mayor nivel de conciencia son mujeres. Es decir, la responsabilidad de visibilizar, nombrar y empujar la conversación sigue recayendo mayoritariamente sobre quienes viven de manera más directa sus consecuencias.
El 55% de las mujeres reconoce haber vivido alguna situación de violencia; cuando se detallan situaciones concretas, el 87% identifica al menos una. Sin embargo, no todas logran nombrarla. La experiencia está; lo que falta, muchas veces, es el marco que permita comprenderla como parte de una desigualdad estructural.
Día Internacional de la Mujer Trabajadora: ¿por qué este 2026 se marcha el 9 de marzo?
Diversas agrupaciones feministas, organismos sociales, gremialistas y dirigentes de espacios políticos se congregaron el pasado martes 3 por la noche en la última asamblea transfeminista de cara al Día Internacional de la Mujer Trabajadora, que se conmemora el 8 de marzo, para perfilar la convocatoria oficial de este 2026.
Se determinó que la citación a parar y movilizarse desde el Congreso a la Plaza de Mayo sea el lunes 9 de marzo, desde las 16. La decisión, sin embargo, generó críticas en redes sociales.
“Se definió pasar la fecha del 8 al 9 de marzo porque va a ser una marcha con paro. En la asamblea se evaluó que hacerlo en un día laborable marca una salida a la calle y pone de alguna manera una confrontación más abierta con las políticas del gobierno“, afirmó Luci Cavallero, docente y militante de Ni Una Menos.





