Haciendo referencia a la utopía que plantea Eduardo Galeano, expresó que la ley los pone ante un desafío lejano por el momento, pero que los pone a caminar "para ir desplegando algunas primeras estratgias e ir formando a los primeros docentes, a sabiendas de que no será algo rápido".
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La funcionaria explicó que "no es hacer señitas" sino que es aprender toda una lengua con su gramática y su gestualidad -al igual que cualquier otro idioma-.
Indicó que es una carrera que precisa como mínimo de 10 años para poder aprender los contenidos, y además, aprender a enseñar.
Amadeo sostuvo que hay que hacer un plan estratégico a largo plazo en donde se intercepten a docentes dispuestos a sumarse a este aprendizaje -para formar la primera cohorte de intérpretes de señas-, y también en donde desde la DGE generen convenios de colaboración con la Facultad de Educación de la UNCuyo.
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"El desafío es grande. Ni siquiera podemos poner una primera meta de que haya un profesor de lenguas de seña por institución. Imáginate que desde el nivel inicial hasta la secundaria en los colegios estatales tenemos 400.000 estudiantes" "El desafío es grande. Ni siquiera podemos poner una primera meta de que haya un profesor de lenguas de seña por institución. Imáginate que desde el nivel inicial hasta la secundaria en los colegios estatales tenemos 400.000 estudiantes"
Maria Julia Amadeo, funcionaria de la DGE.