Increíble

Descubrimiento de los ingredientes para crear vida en un meteorito que cayó en Estados Unidos

El descubrimiento de compuestos prebióticos en un meteorito que cayó sobre una casa aporta datos sobre los orígenes de la vida

Un fascinante descubrimiento captó la atención mundial. Especialistas analizaron restos de una roca espacial con hallazgos sorprendentes. El suceso ocurrió en Estados Unidos, donde un vecino recolectó cuidadosamente los fragmentos oscuros. Los análisis confirmaron que el meteorito contiene moléculas prebióticas. Dichos elementos químicos podrían explicar cómo comenzó la vida en el planeta Tierra.

El evento sucedió a mediados de julio en la localidad de Hillsborough, Nueva Jersey. El propietario presenció un episodio inusual. "Estaba en casa en ese momento, escuché un fuerte estruendo y encontré un agujero en el techo del dormitorio principal. Sentí un fuerte olor similar al azufre y vi muchos fragmentos negros, junto con escombros y polvo negro que cubrían mi cama, la alfombra y las áreas circundantes", señaló el residente.

Un descubrimiento clave

El hombre actuó con rapidez. Utilizó guantes desechables para no contaminar las muestras. Envolvió los pedazos en papel aluminio para guardarlos dentro de frascos limpios. Peter Jenniskens, investigador del Instituto SETI, elogió la excelente reacción del ciudadano. Aquella recolección permitió mantener intactas las delicadas propiedades químicas del material.

La superficie en la que se realizó el descubrimiento.

La superficie en la que se realizó el descubrimiento.

Los estudios arrojaron resultados llamativos. El equipo determinó que los restos provienen de un mundo primitivo. "Un estudio forense de los fragmentos demostró que contenían trozos conservados de cerca de la superficie de un pequeño asteroide primitivo donde experimentó fluidos salados concentrados, un proceso que no se conocía previamente en aquel tipo de mundo protoplanetario", detalló Jenniskens.

El trayecto

La investigación logró reconstruir el camino del objeto volador. Unas sesenta personas observaron una brillante bola de fuego cruzando el cielo nocturno. Los radares confirmaron una velocidad superior a cincuenta mil kilómetros por hora. Dieciséis testigos sintieron la fuerte onda expansiva generada por la fricción térmica en la atmósfera.

La roca se fragmentó a treinta y cinco kilómetros de altitud. Las instalaciones del Aeropuerto Internacional Libertad rastrearon la caída mediante radares meteorológicos. Las cámaras de la Sociedad Estadounidense de Meteoros calcularon la trayectoria. Mike Hankey, coautor del trabajo, precisó el origen. "La trayectoria se remonta a la parte baja del cinturón de asteroides", concluyó el experto.