Suiza

Descubren un pan de hace 2000 años: lo comían en el Imperio Romano

Arqueólogos descubren restos de una hogaza carbonizada en un antiguo campamento militar de Suiza durante una excavación de rescate

El departamento de arqueología cantonal de Argovia concretó un descubrimiento sin precedentes en la localidad de Windisch. Durante las tareas de excavación en un terreno destinado a viviendas, los especialistas hallaron una pieza única de la gastronomía antigua. Se trata de un pan carbonizado que perteneció a los habitantes del Imperio Romano asentados en esa región. El hallazgo ocurrió en el área que ocupaba el primer campamento militar de Vindonissa, un sitio clave para la historia europea.

La pieza encontrada tiene forma redondeada y un color negro intenso debido a la carbonización. Este proceso químico permitió que la materia orgánica resistiera el paso del tiempo bajo tierra en Suiza. Los expertos determinaron que la hogaza tiene un diámetro de diez centímetros y un grosor de tres centímetros. Por sus características físicas, los investigadores consideran que el alimento funcionaba como un pequeño pan plano para los soldados legionarios.

pan romano
El objeto redondo, negro y carbonizado, un singular hallazgo de la excavación de rescate en Windisch, fue cuidadosamente examinado en el laboratorio de restauración del departamento de arqueología cantonal. Se trata de una hogaza de pan romana con un diámetro de unos diez centímetros.

El objeto redondo, negro y carbonizado, un singular hallazgo de la excavación de rescate en Windisch, fue cuidadosamente examinado en el laboratorio de restauración del departamento de arqueología cantonal. Se trata de una hogaza de pan romana con un diámetro de unos diez centímetros.

Descubrimiento de la pieza

La arqueología suiza sumó un hito relevante gracias a este objeto recuperado cerca de la calle Zürcherstrasse. Los arqueólogos rescataron la pieza junto con el bloque de tierra original para evitar daños estructurales. Luego, en el laboratorio de restauración, limpiaron la superficie con sumo cuidado. Un análisis preliminar realizado en la Universidad de Basilea confirmó la naturaleza del material vegetal encontrado en el sitio.

Los restos de este alimento son extremadamente escasos en el mundo científico. Solo se conservan ejemplares similares en lugares como Pompeya, donde el fuego preservó la estructura del trigo. El descubrimiento actual permite estudiar la dieta de las tropas que protegían las fronteras del Imperio Romano. La ubicación del hallazgo sugiere que el área contenía hornos de barro y espacios dedicados al comercio local.

Análisis científico

pan entrerrado
Durante una excavación de rescate en Windisch, las arqueólogas cantonales exhumaron cuidadosamente la hogaza de pan romana carbonizada. Para protegerla, primero se la aseguró con un anillo de gasa de yeso y luego se la envolvió en film transparente. De esta manera, el hallazgo especial pudo ser transportado al laboratorio de restauración junto con la tierra circundante.

Durante una excavación de rescate en Windisch, las arqueólogas cantonales exhumaron cuidadosamente la hogaza de pan romana carbonizada. Para protegerla, primero se la aseguró con un anillo de gasa de yeso y luego se la envolvió en film transparente. De esta manera, el hallazgo especial pudo ser transportado al laboratorio de restauración junto con la tierra circundante.

La ciencia busca determinar los ingredientes exactos utilizados en la elaboración de este pan de dos milenios. Una muestra de la pieza viajará a un laboratorio especializado en Viena para someterse a estudios químicos profundos. Los técnicos esperan identificar los cereales empleados por los panaderos de la época antigua. Estos datos aportarán información valiosa sobre la vida cotidiana en los campamentos militares de la región.

El equipo de arqueología encargado de la misión trabajó en una superficie de cuatro mil metros cuadrados. Durante los meses de excavación, aparecieron muros de madera y tierra que delimitaban el recinto militar. También surgieron herramientas de metal y puntas de lanza entre los sedimentos acumulados. Sin embargo, el pequeño alimento carbonizado destaca como el objeto más singular de toda la campaña de rescate arqueológico.