Demandas

Demandó a su vecina por los ladridos de su perro, ella no fue al juicio y la Justicia tomó una decisión inesperada: deberá indemnizarlo

Los perros que ladran todo el día resultan irritantes a tal punto que un vecino demandó a otro porque su mascota no paraba de hacerlo

Los perros son mascotas que la mayoría de las personas tienen y muchas veces los ladridos pueden causar problemas y hasta demandas. Así ocurrió en un barrio donde un hombre demandó a su vecina porque incluso los ladridos traspasaban el doble vidrio de su casa.

Lo insólito fue que la dueña del perrito ruidoso decidió no tomarse en serio la demanda de su vecino y no se presentó al juicio dándole la victoria al susceptible hombre.

¿Puedes demandar a tu vecino porque su perro no para de ladrar?

¿Puedes demandar a tu vecino porque su perro no para de ladrar?

Demandó a su vecina por los ladridos de su perro, ella no fue al juicio y la Justicia tomó una decisión inesperada: deberá indemnizarlo

En un barrio al norte de Seattle, una disputa cotidiana entre vecinos terminó en una insólita batalla legal millonaria. Woodrow Thompson presentó una demanda judicial de 36 páginas contra su vecina Denise Norton y la madre de esta a causa de Cawper, un perro mestizo sin pedigrí.

En la demanda él acusó al animal de aullar y ladrar de forma salvaje y explosiva, causándole una angustia emocional profunda e intencional. Aseguró que el canino poseía un “super ladrido” capaz de penetrar ventanas con doble acristalamiento a 128 decibelios.

Un hombre demandó a su vecina porque el perro de esta tenía “un super ladrido” y ganó el juicio.

Un hombre demandó a su vecina porque el perro de esta tenía “un super ladrido” y ganó el juicio.

Dicha intensidad acústica sobrepasa el ruido de una motosierra y el estruendo de un trueno, ubicándose apenas por debajo del despegue de un avión de combate. Entonces frente a una acusación que parecía absurda, ella creyó que se trataba de una farsa sin validez y decidió ignorar las notificaciones judiciales.

La indiferencia de la dueña selló el destino del caso y su posterior deuda millonaria. Como nadie apareció para rechazar los cargos, el tribunal otorgó a Thompson una victoria automática mediante un fallo por defecto por casi 500.000 dólares demostrando que incluso la demanda más insignificante resulta ganadora si la contraparte no va a solicitar su desestimación.

La situación llegó a tal punto que ella puso carteles en el garaje anunciando la subasta pública de la vivienda para pagar la indemnización. Así mismo, para intentar anular la sentencia y no perder su hogar, la familia debió gastar sus ahorros contratando abogados.

En pocas palabras

  • Vecino demandó: un hombre inició acciones legales contra su vecina por los constantes ladridos de su perro.
  • Fallo por ausencia: la demandada no se presentó en el juicio, lo que resultó en una victoria automática para el vecino.
  • Indemnización millonaria: la Justicia ordenó a la dueña del perro pagarle casi medio millón de dólares al demandante.
Resumen generado por Thinkindot AI

Temas relacionados: