De alma inquieta, Dedé Vargas, es un ingeniero nacido en Río Grande do Sul. Pero luego rompió los cimientos que lo ataban a la tierra y comenzó a viajar, hasta que los buenos vientos lo trajeron hace 12 años a Mendoza. Cambió la ingeniería por la música, descubrió el mejor escenario posible y se hizo fotógrafo y mendocino.
Ya radicado en la provincia realizó un trabajo de investigación por toda Mendoza y lo plasmó en un libro. "Siempre escuché hablar de la Cordillera de Los Andes, del Aconcagua, y entonces en 5 o 7 años completé un trabajo que terminó en libro, que se llama Mendoza Natural, publicado en 2015, con 2.000 copias y fue el libro de fotografías más vendido de Mendoza en toda Argentina", aseguró Dedé.
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Foto: Gentileza Dedé Vargas.
“Este libro es básicamente una declaración de amor, hacia Mendoza y su gente, por la forma en que me trata. A lo largo de diez años hice cinco muestras individuales y me dediqué mucho a los viajes, que es otra de mis pasiones" “Este libro es básicamente una declaración de amor, hacia Mendoza y su gente, por la forma en que me trata. A lo largo de diez años hice cinco muestras individuales y me dediqué mucho a los viajes, que es otra de mis pasiones"
Dedé Vargas, fotógrafo brasileño
Su largo viaje a Mendoza
Vargas, que además de fotógrafo escasi como un cónsul de su país -integra el Consejo de Ciudadanos Brasileños en Mendoza- se recibió de ingeniero a los 21 años, pero ya pisando los 30 sintió que necesitaba darle aire a su vida, dejó todo y se dedicó a la música. Puso un estudio, se dedicó a tocar, y se metió de lleno y para siempre en la cultura. Esto le pareció poco, y comenzó a viajar por el mundo. Así recaló en Buenos Aires y allí sentó sus reales por cinco años.
“Me gusta mucho viajar, viajar es vivir dos veces, pero Mendoza es la base desde donde salgo a hacer mis fotos documentales para mis muestras, y que son un poco un relato de viaje de mi propia vida” “Me gusta mucho viajar, viajar es vivir dos veces, pero Mendoza es la base desde donde salgo a hacer mis fotos documentales para mis muestras, y que son un poco un relato de viaje de mi propia vida”
Dedé Vargas, fotógrafo brasileño
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Foto: Gentileza Dedé Vargas.
"Viví en Buenos Aires hasta que Mendoza me encontró, y por una invitación me vine a vivir aquí. Acá comencé a dedicarme a la fotografía porque esta tierra me vino como una pasión de esas que te arrebatan", explicó sobre su enamoramiento de esta provincia.
Según Dedé su entrada en la fotografía profesional fue casi casual. Les mandaba fotos de viajes a sus amigos. "Hasta que un bello día hubo una convocatoria para una muestra en la galería de Arte del Metro de Porto Alegre y una amiga me insistió para que mandara mis fotos. Yo ya estaba en Mendoza, había hecho el cruce hasta Chile, por la Ruta 7 unas diez veces, y tenía fotos, pero eran amateurs y me negué", explicó. Pero el destino ya le tenía reservado una sorpresa. "De todos modos mi amiga mandó mis fotos, y acabé seleccionado para exponer en Porto Alegre. Fue mi primera muestra y se llamó Andes", contó.
Dedé ya estaba de lleno en el mundo de la fotografía, pero quería lograr la excelencia, en nuestra capital comenzó a estudiar fotografía, y compró su primera cámara reflex. Cinco o seis años después plasmaba su trabajo en el mencionado libro Mendoza Natural. También recopiló suficiente material para hacer una muestra del mismo nombre, que llegó a ser presentada por la embajada brasileña en Atenas, Grecia.
Está intacto el amor por esta ciudad, a la que considera maravillosa, y "donde el hombre, al contrario que en otros lugares del mundo, destruye, aquí construye, tanto como para hacer un oasis en pleno desierto".
Así Dedé sigue trabajando y tendiendo lazos culturales y de fraternidad entre sus compatriotas radicados aquí y nosotros, los mendocinos.