Dedé Vargas, fotógrafo brasileño
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Foto: Gentileza Dedé Vargas.
"Viví en Buenos Aires hasta que Mendoza me encontró, y por una invitación me vine a vivir aquí. Acá comencé a dedicarme a la fotografía porque esta tierra me vino como una pasión de esas que te arrebatan", explicó sobre su enamoramiento de esta provincia.
Según Dedé su entrada en la fotografía profesional fue casi casual. Les mandaba fotos de viajes a sus amigos. "Hasta que un bello día hubo una convocatoria para una muestra en la galería de Arte del Metro de Porto Alegre y una amiga me insistió para que mandara mis fotos. Yo ya estaba en Mendoza, había hecho el cruce hasta Chile, por la Ruta 7 unas diez veces, y tenía fotos, pero eran amateurs y me negué", explicó. Pero el destino ya le tenía reservado una sorpresa. "De todos modos mi amiga mandó mis fotos, y acabé seleccionado para exponer en Porto Alegre. Fue mi primera muestra y se llamó Andes", contó.
Dedé ya estaba de lleno en el mundo de la fotografía, pero quería lograr la excelencia, en nuestra capital comenzó a estudiar fotografía, y compró su primera cámara reflex. Cinco o seis años después plasmaba su trabajo en el mencionado libro Mendoza Natural. También recopiló suficiente material para hacer una muestra del mismo nombre, que llegó a ser presentada por la embajada brasileña en Atenas, Grecia.
Está intacto el amor por esta ciudad, a la que considera maravillosa, y "donde el hombre, al contrario que en otros lugares del mundo, destruye, aquí construye, tanto como para hacer un oasis en pleno desierto".
Así Dedé sigue trabajando y tendiendo lazos culturales y de fraternidad entre sus compatriotas radicados aquí y nosotros, los mendocinos.