El aclamado naturalista y defensor del medio ambiente, David Attenborough transformó por completo la comprensión de nuestro mundo natural. El 8 de mayo logró un hito: cumplió 100 años de una vida larga y saludable. A través de sus emblemáticos documentales, llevó al público a descubrir paisajes, especies y comportamientos animales que hasta entonces muy pocas personas habían podido ver.
Cumplió 100 años y llegó a donde ningún ojo humano había llegado antes
David Attenborough hizo "La vida en la Tierra", la serie documental que transformó nuestra manera de ver la naturaleza
Si bien la esperanza de vida humana aumentó de forma constante en los últimos años, alcanzar el siglo de vida sigue siendo un logro extraordinario. El divulgador británico nació en Isleworth, en el oeste de Londres, y atribuye su longevidad a un factor que la ciencia no descarta del todo: la suerte.
A lo largo de décadas de trabajo, se mantuvo activo por convicción profesional. Realizó expediciones a los rincones más alejados del planeta, en selvas, océanos y polos, cuando las personas de su edad ya no salían de casa.
Attenborough le mostró al mundo cosas que nunca había visto. Llevó cámaras a lugares remotos y difíciles de explorar, impulsó nuevas tecnologías de filmación para captar comportamientos animales nunca registrados, mostró especies y ecosistemas desconocidos.
El divulgador transformó los documentales de naturaleza en experiencias cinematográficas y científicas, además de acercar imágenes inéditas de la vida salvaje a millones de personas a través de la televisión.
La carrera de David Attenborough
"Me formé como biólogo en la universidad. Lo que quería hacer era historia natural", contó Attenborough. Comenzó a trabajar en la BBC en 1952 y aunque en un principio le dijeron que tenía dientes demasiado grandes para salir en TV, años más tarde se convirtió en el rostro de un programa cuando el presentador habitual se enfermó antes del rodaje.
El británico fue ascendiendo hasta llegar a la cima y convertirse en Director General de la BBC, justo cuando la televisión estaba en su prime. Sin embargo, renunció ya que "anhelaba hacer una serie que contara el desarrollo de la historia de la vida, de la evolución, empezando por los animales más simples y recorriendo el camino hasta llegar a monos, simios y humanidad".
Así, se puso a trabajar en "La vida en la Tierra", una serie de televisión que tuvo un coste superior a 1,2 millones de dólares. Este proyecto inmenso implicó filmar en más de 100 lugares alrededor del mundo y tardó tres años en realizarse por un equipo de 30 personas con la ayuda de más de 500 científicos.
Attenborough escribió libretos para los 13 episodios, pero había que buscar ejemplos de lo que hablaba. Según contó algunas de las preguntas que se hacían era: "¿Dónde podemos filmar esta serpiente que menciona, en Australia o en Nicaragua?". Tuvieron que gestionar transporte, visas, permisos, contactos, investigación, y más.
La serie fue un éxito rotundo, convirtiendo la historia natural en un hito televisivo e introdujo a Attenborough a millones de personas en casi todos los países del mundo.






