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Cumplió 100 años el querido Prudencio Díaz, un comprometido

A Don Prudencio Díaz, querido y reconocido vecino de Maipú, le entregaron un reconocimiento en la Legislatura provincial. Fue vitivinícola y bodeguero

Hace muy poquito cumplió 100 años de vida. Se llama Prudencio Díaz y aunque nació en Guaymallén pero de joven se instaló en Maipú y allí desarrolló todo tipo de actividades. Nunca dejó de trabajar y de dar trabajo. Ha dejado huellas y por ello la Legislatura le entregó un reconocimiento por su “contribución significativa, su compromiso y labor constante en pos del desarrollo de la sociedad mendocina”.

La iniciativa fue promovida por la diputada Tamara Salomon (UCR), quien le entregó el reconocimiento que fue aprobado por la Cámara Baja, por ser un referente de los productores, impulsor de cambios que mejoraron la vida de la comunidad, en especial de El Pedregal (Maipú) y su enorme aporte a la educación.

Prudencio nació el 28 de abril de 1921, en el distrito de Pedro Molina, en Guaymallén. Fue hasta tercer grado a la Escuela Federico Moreno, donde tuvo que abandonar a sus 9 años, ya que la situación económica familiar así lo requería. Su primer trabajo fue en el tambo que pertenecía a la familia pero debido a un aluvión en 1934 que hizo desbordar los cauces del Río Mendoza y destrozó las obras que permitían el riego de las pasturas del tambo, se vio obligado a buscar otro oficio para ayudar a solventar la economía del hogar.

A los 17 años se asentó en el distrito de El Pedregal, en Maipú, donde dejó huellas enormes en la comunidad. Allí comenzó a trabajar en la vitivinicultura.

En 1948 se casó con Avelina Franco, con quien armó su propia chacra, que les permitió tener un puesto de verduras desde donde comercializaban la producción allí obtenida. En 1957, como parte de su labor comunitaria, impulsó junto con sus vecinos la electrificación rural de la calle Nicolás Serpa, que fue una de las primeras calles de la provincia que contó con este servicio.

Fundó junto a Manuel Giménez y Jorge Tahan la empresa Digta, dedicada a la exportación agrícola, la que gracias al esfuerzo y dedicación de todos sus miembros se convirtió en la principal exportadora de ajo y cebolla de la provincia de Mendoza, extendiendo sus actividades posteriormente a las provincias de Santa Fe, Corrientes, Salta y el sur de Buenos Aires, entre otras, siempre asociándose con productores locales.

En 1975 adquirieron una bodega, que bautizaron como Los Toneles. Prudencio estuvo a cargo de la presidencia de la empresa en reiteradas oportunidades.

Una constante en su vida fue ese impulso a encabezar y llevar a cabo actividades solidarias para mejorar su comunidad y dejar un aporte a las futuras generaciones; que hoy se pueden observar y disfrutar.

Apoyó la construcción de diferentes escuelas, como la Remedios de Escalada de San Martín, en El Pedregal. Impulsó el desarrollo del colegio Sagrada Familia, en Colonia Bombal, cuya participación quedó plasmada en la piedra fundamental de la capilla de la institución que contiene un pergamino con su firma y la de su esposa. Apoyó el desarrollo de institutos secundarios en Rodeo del Medio y la incorporación de infraestructura para instalarlos.

En 1972 impulsó la Cooperativa de Electrificación Rural Santa Rosa; donó el terreno en el que actualmente está instalado y funciona el Centro de Salud de Los Álamos, en Fray Luis Beltrán y colaboró con su construcción y equipamiento.

Entrada la década del '90 creó la Cooperativa de Agua Potable y Servicios de El Pedregal, a través de la cual se abastecieron miles de familias de la zona. Se desempeñó como su presidente hasta 2014, cuando decidió retirarse con más de 90 años.

Actualmente la cooperativa atiende las necesidades de un amplio sector rural de Rodeo del Medio, incluyendo el barrio 25 de Mayo cuya existencia está íntimamente relacionada con la llegada del agua potable a la zona.

“Actualmente, ya con sus 100 años de edad bien vividos asegura que aprendió siempre trabajando; que teniendo ganas, salud y voluntad es posible lograr todo lo que uno desea. Ya retirado de su vida laboral activa y acompañado de su gran familia, aún sigue encarando distintos proyectos que agrandan su inconmensurable legado”, señaló la diputada Salomón en la fundamentación del proyecto.

“Prudencio es un ejemplo de vida, cultor de la palabra y del trabajo genuino, ciudadano solidario que siempre se preocupó por el prójimo, ayudando a progresar a todos aquellos que lo rodeaban, y por el avance de la comunidad en general. Hoy su trabajo ha dado sus frutos y podemos verlos a través de su legado” “Prudencio es un ejemplo de vida, cultor de la palabra y del trabajo genuino, ciudadano solidario que siempre se preocupó por el prójimo, ayudando a progresar a todos aquellos que lo rodeaban, y por el avance de la comunidad en general. Hoy su trabajo ha dado sus frutos y podemos verlos a través de su legado”

“Prudencio es un ejemplo de vida, cultor de la palabra y del trabajo genuino, ciudadano solidario que siempre se preocupó por el prójimo, ayudando a progresar a todos aquellos que lo rodeaban, y por el avance de la comunidad en general. Hoy su trabajo ha dado sus frutos y podemos verlos a través de su legado”

“Prudencio es un ejemplo de vida, cultor de la palabra y del trabajo genuino, ciudadano solidario que siempre se preocupó por el prójimo, ayudando a progresar a todos aquellos que lo rodeaban, y por el avance de la comunidad en general. Hoy su trabajo ha dado sus frutos y podemos verlos a través de su legado”

“Prudencio es un ejemplo de vida, cultor de la palabra y del trabajo genuino, ciudadano solidario que siempre se preocupó por el prójimo, ayudando a progresar a todos aquellos que lo rodeaban, y por el avance de la comunidad en general. Hoy su trabajo ha dado sus frutos y podemos verlos a través de su legado”

Fuente: Prensa Cámara de Diputados.

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