Colocar dientes de ajo cerca de los tallos de las plantas no es una práctica ligada a los postulados del Feng Shui. Se trata de un truco de jardinería altamente efectivo para cuidar a los ejemplares, potenciar su crecimiento y también beneficiar a las especies florales. A continuación, todos los beneficios de esta técnica que tendrás que implementar en tu jardín lo antes posible.
Jardinería: por qué se recomienda colocar dientes de ajo alrededor de las plantas del jardín
Aunque no lo creas, colocar dientes de ajo en la base de tus plantas es una de las formas más simples y nobles de crear una barrera natural antes de tener que recurrir a químicos agresivos.
El secreto detrás de este escudo vegetal reside en la química. El ajo libera compuestos intensos, principalmente alicina y diversos componentes azufrados. Este aroma actúa como un repelente natural contra visitantes indeseados como pulgones, hormigas, orugas y los siempre voraces caracoles o babosas.
Al detectar estas sustancias, los organismos que suelen alimentarse de la savia o los brotes tiernos prefieren buscar un ambiente más amigable, protegiendo así la integridad de tallos y hojas de las plantas cultivadas en el jardín.
Además de su rol como protector del jardín, el ajo funciona como un fertilizante ecológico. Sus componentes, presentes incluso en la cáscara y la raíz, aportan nutrientes esenciales que enriquecen el sustrato.
Por otro lado, un dato curioso es su efecto en las plantas aromáticas y los rosales: el ajo ayuda a potenciar las fragancias naturales de estas flores al ser absorbido por sus raíces. En pocas horas, el olor intenso se disipa, dejando paso únicamente al perfume suave de tus flores.
Para aprovechar los beneficios del ajo debemos enterrar uno o varios dientes a poca profundidad, cerca del tallo, cuidando siempre de no lastimar las raíces. Para plantas pequeñas o en macetas, un solo diente suele bastar. En cambio, para árboles frutales o arbustos grandes, lo mejor es crear un anillo de protección, distribuyendo varios dientes alrededor del tronco para que el alcance del aroma no se diluya con el riego o la humedad del ambiente.






