Desde el principio de la pandemia, las estadísticas de covid-19 han destacado factores de riesgo como la diabetes, la hipertensión o las enfermedades del corazón. Sin embargo, cada vez hay más datos que permiten afirmar que sufrir obesidad, en sí mismo, también predispone a tener mayores complicaciones.
La referencia para saber si una persona sufre un exceso de peso es el índice de masa corporal (IMC, que asocia la masa y la talla de un individuo). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una persona con un IMC igual o superior a 25 es considerada con sobrepeso. Si llega a 30 o supera esta cantidad, ya sería obesa.
La probabilidad de sufrir una infección grave por coronavirus se incrementa en un 44% en las personas con sobrepeso
“Las personas afectadas por la obesidad y diabetes poseen alteraciones en la función inmune. Los hallazgos incluyen disminución de la producción de citoquinas (proteínas antiinflamatorias), función alterada de monocitos y linfocitos (glóbulos blancos que integra el sistema de defensa), disfunción de las células killers o asesinas que destruyen células infectadas, función reducida de macrófagos, células encargadas de degradar bacterias y virus y una respuesta disminuida a la estimulación antígenos para enfrentar infecciones". “Las personas afectadas por la obesidad y diabetes poseen alteraciones en la función inmune. Los hallazgos incluyen disminución de la producción de citoquinas (proteínas antiinflamatorias), función alterada de monocitos y linfocitos (glóbulos blancos que integra el sistema de defensa), disfunción de las células killers o asesinas que destruyen células infectadas, función reducida de macrófagos, células encargadas de degradar bacterias y virus y una respuesta disminuida a la estimulación antígenos para enfrentar infecciones".