Pandemia

Coronavirus en Mendoza: Sista cumplió 101 años y el festejo se hizo online

"Bueno, pero así sea en diciembre, me van a el festejar el cumple, ¿no?". Finalmente María Sista terminó aceptando que su cumpleaños número 101 sea, por ahora, solamente por ahora, online. La inmensa familia compuesta por 12 hijos, 49 nietos, incontables bisnietos y hasta 3 tataranietos le armó un video que ella no vio, pero escuchó, y agradeció emocionada.

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Una de sus hijas, Marisa, cuenta que en febrero, cuando faltaban 2 meses, "la mamá dijo que estaba entusiasmada con el cumple 101 que se venía". Después, lo impensado: el coronavirus y la cuarentena.

Llegó el día de celebrar los 101 años y María Sista Izaguirre de Salcedo debió conformarse con el saludo por un video de Facebook, en que el durante más de 5 minutos cada uno de los integrantes de la inmensa parentela le dejó su menaje que ella recibió con alegría y bajo la promesa de que apenas se pueda, después del aislamiento, se haga la correspondiente fiesta.

Vivió toda su vida en Guaymallén, alternando entre San José y Pedro Molina. Tuvo su hogar detrás del estadio del Club Atlético Argentino y allí todos los Izaguirre y los Salcedo se hicieron hinchas del equipo y Doña Sista, conteste con ese fervor futbolero, tomó durante muchos años la responsabilidad de lavar las camiseta "de la primera hasta las inferiores".

"Mi mamá quedó viuda muy joven. Mi papá falleció a los 49 años y ella no se rindió, estaba acostumbrada a trabajar desde niña, y además de cuidarnos, lavaba para afuera (para vecinos) y con la ayuda de mis hermanos más grandes supimos salir adelante" recuerda Marisa.

"Mi mamá nos dio todo su cariño y esfuerzo. Los domingos era una fiesta para nosotros. Después de trabajar lavando y haciendo limpieza a distintas familias, se ponía a amasar, caldeaba el horno y nos regalaba el pan y las tortitas más ricas del mundo" "Mi mamá nos dio todo su cariño y esfuerzo. Los domingos era una fiesta para nosotros. Después de trabajar lavando y haciendo limpieza a distintas familias, se ponía a amasar, caldeaba el horno y nos regalaba el pan y las tortitas más ricas del mundo"

Una vida, una historia

Cuando Sista (como la conocen todos) llegó a los 100 años Diario UNO publicó su historia, que bien vale repasar ahora, que llegó a los 101.

María Fista Izaguirre nació en San Luis el 6 de abril de 1919. Junto a sus padres, Sixto Izaguirre y Bombela Pereyra, recorrieron casi toda la geografía de la vecina provincia.

Luego llegó el desarraigo, ya que a los 14 años se encontró siendo una "criada" en una casa de familia acomodada en Buenos Aires. Un accidente le cambió la vida para siempre. Se cayó de un caballo y debió ser internada con fractura de costillas. En el hospital conoció a un joven conscripto que hacía el servicio militar en la armada. Ahí le llegó el amor.

Tras un cortísimo noviazgo, con Carlos Evangelista Salcedo se vinieron a Mendoza y allí comenzó la gran aventura de ser mamá, esposa y vecina venerada. Todo San José recuerda la canchita de "los Salcedo" y la figura maternal que se deslomaba trabajando en la casita cercana.

Cuando partió su esposo, además de tristeza dejó deudas. Así tuvieron que dejar la casa de calle Rafael Obligado. Junto a sus hijos mayores -Carlos pasó a ser su mano derecha- empezaron desde cero "hasta los adobes tuvieron que hacer", para así tener un nuevo hogar, en calle Gomensoro, recuerda Marisa.

Pero el amor que sembraron no fue en terreno baldío. Los vecinos y patrones de los hijos mayores de María colaboraron con dinero, y así pudieron comprar un terreno en calle Gomensoro y Félix Suárez y allí levantaron la casita, donde aún vive la sanluiseña centenaria, viendo crecer a sus herederos y recibiendo de vuelta todo el cariño que dio a manos llenas, apenas por 100 años.