Cuando el Poder Ejecutivo Nacional hizo una extensión en las excepciones al aislamiento social obligatorio, una de las más esperadas por muchos usuarios fue la de las ópticas. Muchos mendocinos necesitaban reparaciones o habían quedado truncas las compras cuando se declaró la cuarentena el 20 de marzo, y quedaron con la receta del oftalmólogo esperando a la normalización del comercio. Bajo muy estrictas medidas de higiene y con horarios acotados, las ópticas locales van retornando a la acitividad.
La modalidad es con turnos telefónicos, y la cantidad de personas que se pueden atender en simultáneo depende de la superficie del local de atención.
Te puede interesar: AFIP: cuándo podrá tramitarse el crédito tasa 0 para monotributistas
Para tomar como ejemplo cómo se está trabajando en las ópticas bajo el régimen de cuarentena, se consultó a varias empresas que son referentes locales
Muchas consultas y pocas ventas
"Se vende, pero no tanto como para sostener una estructura como la nuestra. Entre todas las sucursales tenemos más de 70 empleados y las ventas no dan como para llegar a completar por lo menos los salarios. Tendremos que implementar algunas medidas para levantar la facturación", comentó algo preocupado Ricardo Impagliazzo, de óptica La Pirámide".
Respecto a la organización con que trabajan, explicó Impagliazzo: "Trabajamos con la mitad del plantel, el resto se queda en casa y vamos rotando, para evitar la exposición a la enfermedad, y porque el volumen de clientela es reducido".
"Para los horarios de atención nos regimos con el protocolo provincial, pero como éste no reglamenta el horario, nosotros para cumplir las 20 horas semanales autorizadas estamos trabajando con horario de lunes a viernes, de 9 a 13", detalló el encargado de la sucursal de peatonal Sarmiento.
Respecto al impacto de la reapertura de este tipo de negocios, tras un mes de cuarentena, Ricardo explicó: "Hemos tenido muchas consultas telefónicas, pero no tanta ha pedido el turno. Estamos con casi todos los turnos dados, pero no se relaciona con la cantidad de llamadas. La gente tiene miedo de salir aparentemente".
La organización para atender
Según los protocolos, la atención debe ser limitada y sólo para quienes tengan turno, como en los bancos. "Una vez que llaman les damos el turno y les mandamos por e-mail la autorización para circular. Aquí hemos puesto una soga para marcar la entrada, y la gente hace cola afuera, guardando la distancia", dijo Impagliazzo.
Las medidas de seguridad son fundamentales, y sobre ellas el especialista en anteojos destacó: "El cliente debe ingresar con barbijo, aunque si no lo tuviera nosotros le proveemos uno descartable. Antes de entrar se desinfectan los zapatos y manos. Nuestro personal tiene barbijos, y en unos días también máscara, que nos están por llegar", dijo, para agregar luego: "Nuestros productos son especiales –van en el rostro- y hay que tener mucho cuidado con la desinfección de ellos, después que se los han probado. Una vez que se retira el cliente, se desinfecta todo, incluido el escritorio", concluyó.




