¿Sí o no?

Coronavirus en Argentina: tener sexo virtual fuera de la pareja, ¿es infidelidad?

Por UNO

Para algunos el sexo virtual fuera de la pareja es infidelidad. Para otros no. El consejo del Gobierno de mantener este tipo de relaciones mientras dure el aislamiento social obligatorio por la pandemia de coronavirus abrió la discusión en las redes sociales. Esto dicen los referentes en el tema.

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El sexo virtual -también llamado sexting- es el envío de contenido íntimo incluyendo: fotos, videos, audios, mensajes de texto, videollamadas, emojis, a través de un dispositivo como el celular o la computadora. Esta práctica suele ser muy placentera -sin penetración ni contacto físico entre las personas- y en tiempos de coronavirus ayuda a experimentar con la sexualidad a pesar del aislamiento.

"En definitiva, fingen que están teniendo sexo y suele darse entre desconocidos que acaban de encontrarse en la red" explicó la especialista en sexo Alessandra Rampolla a la revista Susana.

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Rampolla analizó que en el sexo virtual como el real, "hay una especie de vacío legal que cada pareja debe regular. En otras palabras, hay que definir qué es la infidelidad para cada pareja".

La especialista en sexo indicó: "probablemente la mayoría entienda la infidelidad como mantener relaciones sexuales con un tercero. Sin embargo, existen muchísimas otras acciones que involucran a un tercero y que cualquiera podría considerar infidelidad, o no. Eso depende del criterio propio.

Por ejemplo, alguien podría considerar un acto infiel el intercambio de mensajes íntimos con otra persona. También hay quienes sostienen que existe una vida offline y una online, y que lo que sucede en una no tiene nada que ver con la otra. Pero, en la opinión de Rampolla, "la vida es una sola y solamente cada persona con su pareja puede definir si el sexo virtual es infidelidad. Por eso recomienda que -las parejas- "se sienten a conversar sobre qué tipo de comportamientos son capaces de tolerar y cuáles no, y no den nada por sentado; hay que preguntar y preguntar".

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Un estudio de la Universidad Tecnológica de Texas de 2017 afirma que el engaño perpetrado ´"solamente" por redes sociales duele tanto como el que se concreta físicamente. La investigadora Jaclyn Cravens, especialista en Terapia de Matrimonio y Familia, usó datos del sitio Facebookcheating.com para analizar el impacto. Entrevistó a más de 200 parejas y comprobó que el ciberengaño había sido origen de crisis y peleas entre ellos aun cuando no hubiera llegado a concretarse un encuentro físico.

"Y el impacto emocional para la persona que ha descubierto la infidelidad virtual no es menos grave que el de los actos cometidos físicamente", concluyó Cravens.

¿Cuándo comienza la infidelidad?

Hace un tiempo, la CNN publicó una encuesta en su página de Facebook en la que les preguntaba a los lectores cuándo comenzaba la infidelidad. ¿Inicia al fantasear, coquetear, comunicarse en Internet, abrazarse, besarse o al tener relaciones sexuales?, fueron las opciones. Obtuvieron más de 2000 respuestas.

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La conclusión de los entrevistados fue que uno puede engañar sin siquiera tener contacto físico. El 47% respondió que la infidelidad comienza cuando una persona envía correos electrónicos y mensajes de texto sin el conocimiento de su pareja. Sólo el 20% dijo que ser infiel es tener relaciones sexuales con otra persona. Y apenas el 13% dijo que besar era engañar y abrazarse, el 1%. Además, el 11% señaló que el engaño empezaba con el coqueteo.

Finalmente la psicóloga Mónica Cruppi miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y especialista en relaciones humanas consideró para el sitio La Nación: "Empieza cuando una tercera persona se convierte en objeto de deseo sexual o amoroso de uno de los miembros de la pareja. La existencia de la pareja supone un contrato implícito de amor, fidelidad y exclusividad, tanto afectiva como sexual. La aparición de un tercero, aunque sólo sea la idea de ese tercero, ya pone en jaque ese contrato."