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Construyó la casa de árbol más grande del mundo por pedido divino

La casa del árbol más grande del mundo comenzó por el llamado que Dios le hizo a un pastor. Todos los detalles

Hay lugares, construcciones o casas que parecen salidos de cuentos. Son de esas historias únicas en el mundo que terminan desafiando la imaginación y la lógica.

Uno de esos sueños que llegó a tocar casi lo interminable fue la casa en el árbol llamada The Minister’s Treehouse, que durante años fue considerada la casa de árbol más grande del mundo, ubicada en Crossville, Tennessee, Estados Unidos. Lo más curioso es fue construida por un "pedido divino de Dios".

Horace Burgess

Por pedido divino construyó la casa de árbol más grande del mundo

La historia de esta gigantesca casa es tanto una aventura arquitectónica como humana y espiritual. Quien la construyó fue Horace Burgess, un pastor local que en 1993 afirmó haber recibido una visión divina para levantar una casa en los árboles. Entre roble y roble, con apenas herramientas sencillas, Burgess trabajó durante más de 12 años para levantar una estructura que alcanzó cerca de 30 metros de altura (97 pies) y se expandió en múltiples niveles sostenidos por siete árboles de roble blanco.

No era una simple casa rústica. Era casi un pequeño pueblo vertical. Más de 80 habitaciones, pasillos, balcones, escaleras en espiral, recámaras, aulas y hasta un santuario que también funcionaba como cancha de básquetbol en algunos días. Por su tamaño y complejidad, muchos medios y expertos en construcciones lo describieron como el mayor treehouse del mundo, aunque no exista una categoría oficial de Guinness para ello.

Horace Burgess (1)

¿Cómo fue el final de esta casa?

La forma en que creció esa casa, sin planos formales, y con materiales en muchos casos reciclados, la volvió una leyenda local y una atracción popular. Pete Nelson, constructor y experto en casas en árboles que protagoniza el programa Treehouse Masters, llegó a describirla como “de lejos, la más grande del mundo”.

Pero la historia también tiene un final trágico. Debido a que nunca cumplió con las normas de seguridad y códigos de construcción, el sitio fue clausurado por las autoridades en 2012. Finalmente, la estructura fue completamente destruida por un incendio en octubre de 2019, en cuestión de menos de 15 minutos, dejando únicamente el recuerdo de lo que alguna vez fue un sueño de madera suspendido entre las ramas.

Esa casa gigante, con sus escaleras, sus balcones y sus espacios suspendido, se convirtió en un símbolo de ingenio, de audacia y, también, de los riesgos de construir fuera de las normas.

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