La grieta política instalada particularmente en el manejo de la pandemia entre Nación y Provincia llega a situaciones insospechadas, como por ejemplo el conflicto de jurisdicción en el Liceo Militar General Espejo, de la capital de Mendoza, ya que desde el Ministerio de Defensa, del que depende la institución educativa, fiel a la política del Gobierno nacional, se dictaminó la no presencialidad de las clases, mientras que el Gobierno local permitió el retorno a las aulas. La bronca de los padres de los alumnos se hizo sentir este lunes.

Uno de los principales puntos de discordia entre las administraciones de Alberto Fernández y de Rodolfo Suarez se basa en el manejo de las estadísticas del Ministerio de Salud de la Nación, que indican que nuestra provincia pasó de "alarma epidemiológica" a zona de "alto riesgo", mientras los funcionarios mendocinos niegan los números que exponen y defienden las clases presenciales en el territorio provincial.

La molestia de los padres de los alumnos del Liceo, es ya de vieja data, y muchos denuncian desfinanciación y hasta "ninguneo" por parte de las actuales autoridades nacionales.

El Liceo General Espejo depende del Ministerio de Defensa, y tiene educación primaria, de 1° a 6° grado y secundaria, de 1° a 6°.En este último, los regímenes de permanencia de alumnos y cadetes se dividen en 2 grupos. Uno es semi-internado que incluye a los cadetes que desarrollan el programa académico y la instrucción militar. El otros es internado: es de carácter excepcional y voluntario, en el cual los padres pueden optar por este régimen.

El reclamo de una mamá

Anabel (no quiso dar su apellido), mamá de una alumna de sexto grado de la escuela primaria dijo que siente mucho dolor, ya que, cansada de la situación de idas y venidas y la disputa Nación-Provincia decidió sacar este lunes a su hija de la institución. "Parece que hay una especie de prurito contra la institución por su impronta militar de parte de este Gobierno y su anterior gestión. Pero de esta forma le matan a los chicos su sueño de la instrucción militar. Ellos lo quieren, lo anhelan y les gusta y no les gustaría irse de esta escuela, pero ya son muchos los padres que piensan cambiarlos", dijo la mamá.

Luego la joven explicó: "Todos los chicos de los colegios y escuelas de Mendoza comenzaron las clases presenciales y los nuestros no. Es un atropello hacia los padres, y en especial a los alumnos, que sufren un conflicto psicológico. Esta es una situación recurrente y ya no es una decisión administrativa: cada vez que empezamos las clases presenciales, tenemos un día de clase, y luego se suspenden".

Finalmente destacó: "Como las directivas no vienen de aquí de la provincia, sino de un organismo administrativo nacional, adhieren al decreto del Poder Ejecutivo (de la Nación), y en base a eso de inmediato suspendieron las clases en el Liceo. Este conflicto va más allá de lo administrativo o de salud. Se ha convertido en una disputa política para ver quién tiene más poder y la razón", concluyó Anabel.

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