En los meses de invierno los días se acortan y las temperaturas exteriores son más bajas. Esto puede traer consecuencias negativas para tus plantas, sobretodo las que son más delicadas. Si queremos que la vegetación siga verde y saludable, hay que prestar atención a los cuidados, especialmente al riego.
Durante el invierno, las plantas del jardín entran en etapa de reposo, por lo que sus hojas se retraen para protegerse del frío, así que requieren menos agua que en otras estaciones. Sin embargo, es importante no olvidarse de este detalle. Los expertos de Bioma Plants, revelan que la falta de agua en las plantas provoca que las hojas se marchiten y pierdan elasticidad. El agua las hace sobrevivir, así que establece un calendario de riego.
El mejor momento para regar tu planta en invierno
En invierno, se debe evitar regar las plantas durante las últimas horas de la tarde. Se recomienda regarlas durante las horas más cálidas del día, a media mañana o al mediodía, evitando mojar demasiado. Se puede usar un pulverizador con agua tibia, dos veces a la semana, para evitar exceso de riego.
Si riegas demasiado tus plantas en invierno, puedes provocar que se pudran las raíces. El agua se puede congelar con las bajas temperaturas y dañará cualquier especie. Por otro lado, el excedente de agua puede compactar el suelo. En casos de condiciones meteorológicas extremas, cuando el suelo está escarchado, se recomienda no regar.
Plantas resistentes al frío
- Hiedra: es resistente al frío, la sequía y la sombra. Es una planta de fácil cuidado, no requiere demasiado sol ni riego. Sin embargo, hay que evitar que crezca más allá de la maceta.
- Jazmín estrella: es una especie que se adapta a diferentes tipos de suelo, e incluso a las bajas temperaturas. En el invierno entra en una especie de letargo, por lo que es un buen momento para podar y quitar las hojas secas.
- Ciclamen: es una planta que florece en invierno. Puede llegar a crecer hasta 40 centímetros si tiene todos los cuidados. Es una opción ideal para que el jardín sobreviva colorido durante las épocas de frío.




