Pocas cosas resultan tan irritantes como el ruido que hacen los frenos del auto. Ese chirrido constante puede ser señal de que algo no está funcionando como debería. Afortunadamente, existe un truco simple y económico que puedes hacer en casa para solucionar el problema en pocos minutos.
La razón por la que los frenos del auto hacen ruido
Es primordial para la seguridad del conductor y del auto que los frenos estén en perfectas condiciones. Sin embargo, a veces suelen hacer ruido.
La causa más común de este ruido suele ser el desgaste de las pastillas de freno. Esas pastillas están diseñadas con un material que se desgasta gradualmente con el tiempo y el mismo uso del auto.
Cuando el desgaste es profundo, el metal de las pastillas entra en contacto con el disco de freno (tambor en el caso de frenos de tambor), y se genera una fricción que genera un chirrido agudo, penetrante y molesto al usar los frenos.
Lo cierto es que ese ruido no es casualidad, sino más que todo por seguridad o advertencia. Si lo escuchas es porque algo anda mal y deberías solucionarlo casi de forma urgente.
Ese ruido molesto también puede ser porque los frenos están mojados, después de manejar bajo la lluvia o pasar por charcos de agua y que estén generando un chirrido que debería cesar una vez que se seque completamente. A raíz de ello, la suciedad, acumulación de polvo y otros residuos también puede ser un motivo del ruido.
El truco paso a paso para eliminar el ruido de los frenos
A veces lo más recomendable es llevar el auto a un taller para solucionarlo. Pero, para el blog Centímetros Cúbicos, en determinadas ocasiones no es necesario gastar tanto dinero porque la solución está en manos del conductor, solo hay que conocer el truco para que los frenos dejen de chillar.
Eliminar este ruido fácilmente es posible limpiando la superficie de contacto del sistema de frenado, o limpiando las pastillas y los discos para regenerar el material.
Para llevar a cabo esta limpieza lo único que necesitas es buscar una carretera segura para ejecutar una frenada más intensa de lo habitual.
A unos 50 km/h y con las ruedas rectas, haz una intensa frenada sin que llegue a saltar el ABS. Deberás repetir esta maniobra cuatro o cinco veces sin que los frenos se enfríen.
Luego circula con normalidad limitando el uso del freno, no dejes el pedal pisado y evita usar el freno de mano. Allí es donde los frenos de tu auto han dejado de chillar y vuelven a trabajar en silencio o emitiendo un sonido mucho más leve y normal.





